La partida de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano a los 92 años no solo enluta a la política mexicana, sino que resuena profundamente en todo el continente como la despedida de un faro moral y político para la izquierda democrática.
El líder histórico de la izquierda mexicana y fundador del Partido de la Revolución Democrática, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, falleció este 28 de octubre a los 92 años en la Ciudad de México, dejando tras de sí un legado insustituible como principal artífice de la transición democrática y férreo defensor de la soberanía popular en el país norteamericano.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llegó al Palacio de Bellas Artes para encabezar el homenaje de cuerpo presente al ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, este 30 de octubre de 2026.
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— La Jornada (@lajornadaonline) October 30, 2026
A lo largo de décadas, su figura se convirtió en una fuente inagotable de inspiración para los movimientos progresistas de América Latina, que encontraron en su tesón institucional una alternativa viable frente a los autoritarismos y las asimetrías sociales. Desde distintos puntos de la región, referentes institucionales, líderes regionales y figuras del arco progresista expresaron su pesar y destacaron su rol histórico como artífice de la transición democrática y baluarte de la soberanía popular.
Heredero de la tradición nacionalista y popular de su padre, Lázaro Cárdenas, el histórico dirigente supo actualizar esa impronta soberanista adaptándola a las exigencias de la modernidad política, demostrando que la defensa de los recursos naturales y la justicia distributiva podían y debían articularse en estricto apego al orden constitucional y al sufragio ciudadano.
Para las diversas expresiones de la centroizquierda y el progresismo regional que emergieron a finales del siglo XX y principios del XXI, el camino trazado por Cárdenas en 1987 con la creación de la Corriente Democrática y su posterior gesta electoral de 1988 representaron un punto de inflexión.
En una época en la que gran parte de la región bregaba por salir de oscuras dictaduras militares o regímenes de partido hegemónico, el líder mexicano enseñó que la transformación profunda de las sociedades no requería de la vía armada, sino de la construcción paciente de mayorías ciudadanas organizadas.
Su firme oposición al régimen de partido único y su negativa a convalidar los fraudes electorales mediante la protesta pacífica sentaron una doctrina de resistencia democrática que inspiró a innumerables líderes y organizaciones sociales en su propia conquista de los aparatos estatales por la vía de las urnas. Diversos analistas y dirigentes políticos señalaron que su trayectoria estuvo impregnada por esa lealtad inquebrantable a los principios populares, consolidando un legado ético que hoy despide la política continental como una brújula indispensable.
Asimismo, su histórico triunfo en 1997 como primer Jefe de Gobierno electo de la Ciudad de México constituyó un laboratorio político de incalculable valor para el progresismo urbano continental. Aquella administración demostró que la izquierda era plenamente capaz de gestionar con eficacia, transparencia y sentido de la equidad las complejas demandas de las megalópolis modernas, evidenciando la viabilidad de gestiones progresistas plurales y sirviendo de inspiración directa para las sucesivas administraciones populares que posteriormente transformarían las grandes capitales latinoamericanas.
Los mensajes emitidos por mandatarios y movimientos sociales coincidieron en reconocer a quien fracturó el hegemonismo autoritario mediante el voto ciudadano, legando una forma de entender el ejercicio del poder donde la ética republicana, la austeridad y el compromiso con los sectores postergados conformaban un bloque indisoluble que enseñó a la región que la democracia y la justicia social son caras de una misma moneda.
La presidenta de México Claudia Sheinbaum afirmó que «su dignidad y convicción republicana quedan como un referente imprescindible para nuestra nación», y aseguró que «sin él, otra sería la realidad política del país».
«Fue un transformador; nos deja sus enseñanzas y los ideales que nunca mueren. Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano vive por siempre en la historia de México», sentenció la mandataria.
Por su parte, Luiz Inácio Lula da Silva destacó su incansable trayectoria al rendirle homenaje en la escena internacional, subrayando su papel histórico en «la defensa de la soberanía nacional, la lucha por la justicia social en América Latina y la promoción de políticas orientadas a la igualdad y la integración de los pueblos de la región».
O México perdeu ontem um de seus mais importantes líderes políticos, Cuauhtémoc Cárdenas. Referência para o campo progressista na América Latina e Caribe, ele desempenhou um papel fundamental na luta pela soberania e na promoção de políticas voltadas à igualdade social. Em seus 92 anos de vida, ajudou a abrir caminho para uma geração de líderes que hoje dão suporte ao excelente governo que Claudia Sheinbaum vem realizando.
Tive, em muitas oportunidades, a felicidade de dialogar com Cuauhtémoc, de lutar ao seu lado por uma América Latina desenvolvida, justa e livre. Uma região soberana que mexicanos, brasileiros e demais povos irmãos estão ajudando a construir.
A todos os seus familiares – em especial ao seu filho, o meu amigo Lázaro – quero expressar os meus profundos sentimentos, com a certeza de que as lutas de Cuauhtémoc continuarão inspirando todos aqueles que sonham com um futuro melhor e mais justo.
— Lula (@LulaOficial) October 29, 2026
Lula recordó una escena de 1979 en una universidad de Houston, Texas, donde el joven dirigente sindical brasileño empezaba a despuntar en la política y a promover internacionalmente los cimientos del PT, entonces en ciernes, debía hablar ante un auditorio lleno. Pero la intérprete no hablaba bien portugués ni Lula inglés. La conferencia estaba a punto de naufragar cuando entre el público se levantó un hombre alto, moreno. “Yo traduzco”, ofreció. “Era ni más ni menos que el compañero Cuauhtémoc Cárdenas”, recordó Lula.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, transmitió sus condolencias a familiares y amigos del icónico líder de la izquierda mexicana. Fue «un entrañable amigo de Cuba, quien siempre defendió las más nobles causas de América Latina y el Caribe», publicó en sus redes sociales.

