La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó una movilización para el próximo jueves 8, a las 15:30, hacia la sede de la Secretaría de Industria, antiguo Ministerio de la Producción, en el centro porteño. La decisión se adoptó en la sede del sindicato de la construcción (UOCRA), donde la cúpula sindical resolvió postergar un paro nacional y continuar con su plan de lucha escalonado «contra la política económica» del gobierno de Javier Milei.
Bajo el lema “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, la marcha apelará a un diseño y tipografía que emula la ya famosa bandera por las Malvinas exhibida por la Selección argentina tras el partido con Inglaterra durante el reciente Mundial.
La movilización será la cuarta acción coordinada con otras organizaciones tras las protestas del 22 de julio por los jubilados, el 7 de agosto por San Cayetano y el 20 de agosto por los endeudados.
Esta marcha estará emparentada con la que una semana después se realizará al Congreso convocada primero por los docentes y estudiantes universitarios y a la que se sumó el rechazo al fallo de la Corte Suprema que dejó vigente el artículo del DNU 70/23 que derogó la Ley de Tierras. Tras esa sentencia, la central obrera acusó a los jueces supremos Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti de poner en venta al país. La central obrera ratificó que se sumará a esta movilización.
La destrucción en cifras
El eje del reclamo responde al severo diagnóstico sobre la caída del aparato productivo. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Unión Industrial Argentina (UIA), el sector manufacturero sufrió la pérdida de más de 100.000 puestos de trabajo formales y el cierre de más de 4000 fábricas desde finales de 2023.
A esto se suma el reporte del Centro de Estudios de la UIA, que constató que la actividad industrial cayó un 5,7% interanual en agosto y acumula un retroceso del 3,0% en los primeros ocho meses de 2025, situándose un 11% por debajo de los volúmenes de 2022 y 2023.
Jorge Sola, secretario General del Seguro e integrante del triunvirato de conducción de la CGT, advirtió que la apertura indiscriminada de importaciones destruye la producción local y exigió un modelo enfocado en la generación de empleo genuino.
El debate por el paro
La cumbre en la UOCRA reunió a unos 40 gremios y a los triunviros Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Argüello, además de dirigentes como Héctor Daer, Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri y Gerardo Martínez. La nota distintiva fue la presencia de Hugo Moyano, tras las duras críticas de su hijo Pablo Moyano a la cúpula cegetista. Pese a las presiones internas por una huelga inmediata, la conducción pospuso la medida. Jerónimo argumentó que un paro perjudicaría a los representados, mientras que Sola garantizó una huelga general antes de fin de año «si no hay respuestas».
Por su parte, sectores de la izquierda sindical calificaron la movilización del próximo jueves como una «medida raquítica de la burocracia sindical». En ese sentido, denuncian que la cúpula cegetista fue complaciente al convalidar contrarreformas laborales como los bancos de horas y el Fondo de Asistencia Laboral. Según este sector, la marcha busca alinear al sindicalismo con un empresariado liderado por Techint para pedir proteccionismo para el capital, en lugar de aumentos salariales o la derogación de la reforma laboral.
En tanto, las CTA proyectan participar de la movilización de este martes 6 a Tribunales junto con movimientos sociales en rechazo al fallo que ratificó el deseo del gobierno de eliminar la Ley de Tierras.

