El panorama económico actual bajó una persiana que parecía inamovible en San Salvador de Jujuy. Después de 37 años de endulzar las mesas de los vecinos, la tradicional confitería artesanal De Dios Panadería cerró sus puertas de manera definitiva, marcando el fin de una era para el comercio de la capital.
Los propietarios utilizaron las redes sociales para comunicar una decisión que venía madurando a la fuerza. Desde la dirección del negocio explicaron que la medida es el desenlace de una compleja situación financiera arrastrada durante los últimos años, donde los esfuerzos por sostener la estructura chocaron de frente con la recesión generalizada y los costos en alza.
En su última jornada, las instalaciones abrieron al público con el único fin de despachar la producción remanente y permitir que los titulares se despidieran cara a cara de la comunidad. Las muestras de afecto de los clientes habituales marcaron el cierre de un eslabón histórico de la gastronomía local, cuyo equipo de trabajo se retiró agradeciendo la confianza y la fidelidad cosechada a lo largo de casi cuatro décadas de historia.

