En un contexto de asfixia económica y ajuste nacional, la docencia de Jujuy ha marcado la cancha. Tras la última asamblea extraordinaria de este sábado del Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems), el gremio confirmó que la lucha docente trasciende la jornada de este 8 de marzo y se encamina hacia una semana de protestas contundentes contra las políticas del gobierno de Javier Milei y la gestión provincial.
El cronograma de la bronca
El sindicato de profesores oficializó un plan de lucha que busca paralizar las aulas y llevar el reclamo a las calles:
- Lunes 9 de marzo (8M): Paro y movilización. La docencia se suma al Paro Internacional de Mujeres, en unidad con organizaciones sociales y sindicatos.
- Martes 10 de marzo: «Cartelazo y ruidazo». La protesta se traslada a los colegios. El objetivo es visibilizar el conflicto en cada rincón de la provincia y sumar a la comunidad educativa al reclamo.
- Miércoles 11 de marzo: Paro sin asistencia a los lugares de trabajo. La jornada contará con una doble movilización: por la mañana, exigiendo respuestas salariales urgentes; y por la noche, una «marcha de antorchas» con intervención artística bajo una consigna clara: el juicio político al presidente Javier Milei.
El salario no se negocia: la postura contra el «disciplinamiento»
La asamblea fue terminante respecto a las condiciones laborales. El gremio rechaza de plano la pretensión oficial de imponer el presentismo como una variable de ajuste, dejando en claro que «el presentismo no es salario». Para los docentes, esta es una maniobra de disciplinamiento que castiga a quienes sufren enfermedades o emergencias y pretende ocultar, mediante premios extorsivos, la caída estrepitosa del poder adquisitivo.
Asimismo, el Cedems ratificó que el piso salarial debe ser igual a la Canasta Básica Total (CBT), rechazando cualquier oferta que deje a los trabajadores de la educación por debajo de la línea de pobreza.
Rechazo al PRS: una estafa al sistema público
El sindicato también apuntó contra el Programa de Reparación del Sistema Educativo (PRS), calificándolo como un parche que no ataca la raíz del problema. Según la conducción gremial, el programa es una pieza más de un plan mayor que busca desmantelar la escuela pública, precarizando la labor docente y vaciando de contenido pedagógico el aula.
Con esta batería de medidas, el CEDEMS le advierte al Gobierno: la docencia jujeña no aceptará ser la variable de ajuste de un modelo que —como denuncian— promete «progreso» mientras condena a los trabajadores al hambre. La semana que viene, Jujuy vuelve a mostrar que la pelea por la educación pública se da en la calle.

