La Federación de Centros de Estudiantes de Jujuy (Fenae) rompió el silencio ante la ola de amenazas que mantiene en vilo a las escuelas de la provincia. Con un tono que busca llevar tranquilidad, la organización estudiantil calificó los hechos como «intimidación pública» y advirtió que lo que se presenta como un juego en redes sociales tiene consecuencias legales reales, tanto para los alumnos como para sus familias.
Desde la Federación subrayaron que se encuentran trabajando en sintonía con las autoridades y destacaron la aplicación de los protocolos de seguridad actuales. Para la dirigencia estudiantil, la clave para frenar esta escalada no está solo en la vigilancia, sino en la «conciencia social» y en la responsabilidad de cada familia a la hora de controlar el uso de la tecnología por parte de los menores.
Responsabilidad y protocolos
El mensaje de la Fenae llega en un momento de máxima tensión y parece reforzar la estrategia del Ejecutivo de descentralizar la responsabilidad hacia el ámbito privado. Los estudiantes hicieron hincapié en que los mecanismos de resguardo ya están en marcha y pidieron a sus pares no alimentar la psicosis compartiendo información que no provenga de los canales oficiales.
El foco en la contención
Si bien la Federación reconoció que existe un impacto emocional fuerte —con cuadros de ansiedad y miedo en los pasillos—, su postura se centró en la necesidad de cuidar el «clima escolar» mediante el diálogo familiar. De esta manera, el sector estudiantil se suma a la visión oficial de que la solución al conflicto es, ante todo, un compromiso que debe asumir la comunidad en su conjunto, quitándole peso a la demanda de reformas estructurales en el sistema de seguridad educativa.

