En una resolución sin precedentes que sacudió el tablero político de Jujuy, la Intervención del Partido Justicialista decidió «limpiar» el padrón de un plumazo. Alegando «traición» y «deslealtad», suspendieron las afiliaciones de los pesos pesados del partido y anularon las elecciones internas que estaban en curso. La nueva fecha para las urnas: 24 de abril de 2026.
El certificado de «traición»
La Resolución 02/2026 no anda con vueltas. Los interventores acusan a los dirigentes de haber jugado para el enemigo o haber usado al PJ como un sello de goma para intereses personales.
- Carolina Moisés: La acusan de «doble agente». El texto subraya que mientras era senadora por el peronismo, puso su cara en las boletas del frente «Somos Más» para competir contra el propio PJ. Pero el «picante» extra es el pase de factura legislativo: le echan en cara haber votado a favor del RIGI, de la vuelta de Ganancias para los trabajadores y de haberle aprobado el Presupuesto de ajuste 2026 a Javier Milei.
- Rubén Rivarola: El histórico «dueño» del partido también cayó. La intervención le factura haber armado el frente «Primero Jujuy Avanza» por fuera del PJ y, fundamentalmente, ser «objetivamente funcional al partido gobernante» (léase: socio del radicalismo).
- Guillermo Jenefes: No se salvó. El reproche es directo por su rol en la Reforma Constitucional de 2023 y por lo que llaman una «campaña de desprestigio permanente» contra los candidatos oficiales del justicialismo.
Elecciones anuladas y padrón «fumigado»
La movida no es solo contra los jefes. La resolución incluye un Anexo I y II (una verdadera «lista negra») con cientos de afiliados que fueron candidatos por otros partidos, desde la UCR hasta los libertarios y la izquierda.
Bajo el argumento de que el padrón estaba «distorsionado», la Intervención dio de baja el proceso electoral actual. Dicen que no pueden ir a elecciones con candidatos que «atentan contra la identidad política» del movimiento.
¿Qué pasa ahora?
Los suspendidos tienen apenas 72 horas para defenderse vía mail. Mientras tanto, sus derechos partidarios están congelados: no pueden ser candidatos, no pueden votar, no pueden decidir.
La Intervención busca un «borrón y cuenta nueva» para llegar al 24 de abril con un partido supuestamente saneado. En los pasillos de la política ya se comenta: ¿Es una renovación necesaria o una maniobra para dejar al PJ en manos de unos pocos?

