La justicia jujeña condenó a la compañía multinacional Telecom por no reconocer que las Islas Malvinas son argentinas. La demanda contra la empresa telefónica fue ganada por un abogado de San Pedro de Jujuy, después de tres años, porque le facturaron como internacionales unas llamadas que hizo al archipiélago.
Juan Giusti es el abogado que demandó a la compañía. A fines de 2012 llamó a las Islas Malvinas desde el teléfono fijo de su casa, y luego recibió la factura de la empresa donde le cobraban la tarifa internacional.
El fallo fue dictado por la Cámara en lo Civil y Comercial del Centro Judicial de San Pedro. En aplicación de la ley de Defensa al Consumidor, resuelve condenar a la multinacional a emitir una nueva factura corrigiendo la que envió a Gusti el 12 de dicembre de 2012.
También obliga a Telecom a publicar en los dos diarios locales de mayor circulación y en los diarios nacionales Clarín y Nación, «en el tamaño de un cuarto de página, a partir de un día domingo y por cinco días consecutivos, en letra mayúscula, negrita y no menor al Nº 12, el siguiente texto: ‘Telecom Argentina S.A., por orden judicial, rectifica toda facturación o comunicado en el cual tratara las llamadas telefónicas realizadas a las Islas Malvinas como internacionales, aclarando que las llamadas a las Islas Malvinas son locales interurbanas y el costo de dicha llamada se encuentra reducido en un 50 por ciento’”.
La Sala IV de esa Cámara manda además un exhorto al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) y a la Comisión Nacional de ex Combatientes de Malvinas, dependiente del Ministerio del Interior, Obras Públicas y Viviendas de la Nación, para que ejerzan el rol de contralor, y aclara que «en caso de incumplimiento en la publicación de lo antes estipulado y en la forma prevista, aplíquese sanción conminatoria progresiva y acumulativa por la suma de 50 000 pesos, por cada incumplimiento que sea denunciado por los órganos de contralor antes referidos».
El fallo está firmado por Horacio José Macedo Moresi, como presidente de Tramite y los vocales Silvia Elena Yecora y Gustavo Alberto Toro.
La historia inició cuando el 4 de diciembre de 2012 Giusti llamó al centro de información turística de las Islas, con la intención de organizar un viaje. Allí le dieron los teléfonos de hoteles de Puerto Argentino. En total fueron tres llamadas.
Grande fue su sorpresa al recibir la factura de Telecom: pretendían cobrarle las llamadas como comunicaciones internacionales. En su demanda, el abogado señaló que esto le causó «una grave afectación moral así como una reacción enérgica», frente a lo que consideró «una violación del derecho argentino y de la soberanía de la Nación argentina sobre las Islas Malvinas».
Giusti citó que esto «se contrapone directamente con lo dispuesto en la cláusula transitoria primera de la Constitución Nacional que dice ‘…la Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes por ser parte integrante del territorio nacional'».
Argumentó que también se violó la resolución de la Comisión Nacional de Comunicaciones, porque su cuadro tarifario dice que «las comunicaciones a las Islas Malvinas se facturarán como clave 12 interurbana con un descuento del 50 por ciento», sin que se mencione en ningún lugar de esa resolución que estas llamadas se facturan como internacionales.
En el mismo sentido, afirmó que «entender que es una llamada internacional la comunicación a las Islas Malvinas implica violentar la ley 23.775 de Provincialización de la Isla Grande de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur».
En principio, Telecom rechazó la demanda y acusó al abogado de haber actuado de mala fe por no haber hecho los trámites administrativos correspondientes: dijeron que tendría que haber hecho el reclamo dentro de los 60 días y que nunca hizo el reclamo administrativo ante Defensa del Consumidor.
En su fallo, la Cámara no le dio la razón a Gusti respecto del supuesto daño moral, porque “la vocación e interés que manifiesta el actor por las Islas Malvinas no se encuentra en discusión, al igual que tampoco lo están sus ideales, más el daño no se constituye, porque una determinada acción o hecho no se corresponda con dichos ideales».
Sin embargo, condenó a Telecom a corregir la factura y hacer pública la cuestión a través de publicaciones en los diarios.

