Lo que era una promesa de campaña empezó a ejecutarse en el territorio. El Banco Central, presidido por Santiago Bausili, resolvió cerrar 12 agencias regionales bajo el argumento de una “adecuación tecnológica” por el avance de los pagos electrónicos. Sin embargo, el gremio La Bancaria advirtió que se trata de un vaciamiento de las capacidades del organismo.
Las sedes que bajan la persiana:
La poda alcanza a ciudades clave de todo el país: Salta, Formosa, La Rioja, Catamarca, Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, Paraná, Posadas, Río Cuarto, Río Gallegos, Río Grande y Santa Rosa.
Con este esquema, regiones enteras como la Patagonia y el Norte quedan desprotegidas en cuanto a la logística del efectivo y el control financiero.
¿Qué hacían estas agencias?
No eran oficinas administrativas vacías. Sus funciones eran críticas para el funcionamiento del sistema en el interior:
- Logística de billetes: Coordinación del movimiento, custodia y renovación de circulante.
- Abastecimiento: Atención de las necesidades de efectivo de los bancos locales.
- Control: Realización de veedurías y supervisión de la compensación interbancaria.
Incertidumbre laboral y federal
El cierre impacta directamente en 32 trabajadores que hoy no saben si serán relocalizados de forma compulsiva o si perderán sus puestos. Desde el gremio denunciaron que concentrar todo en Buenos Aires aumentará los costos logísticos y los tiempos de provisión de efectivo en las provincias más alejadas.
«No son estructuras prescindibles, son parte de la infraestructura operativa en el territorio», lanzaron desde el Central, mientras el Gobierno avanza firme en el achicamiento de la autoridad monetaria nacional.

