La Unión Europea le exigió una multa de 120 millones de euros a X, la red social de Elon Musk, por incumplir las obligaciones de transparencia en contra del Reglamento de Servicios Digitales (DSA), una ley aprobada hace dos años para luchar contra los contenidos ilegales y peligrosos en línea.
La sanción corresponde a las infracciones notificadas en julio de 2024 a X, cuando la UE acusó a la plataforma de engañar a los usuarios con el sistema de marca de verificación azul, las cuales certifican las fuentes de información, por no ser lo suficientemente transparente respecto a la publicidad y de no respetar la obligación de acceso a los datos internos por parte de investigadores acreditados.
El uso de la verificación azul, que cualquier usuario puede obtener mediante pago, para designar «cuentas verificadas» expone a los usuarios a estafas, como el fraude por suplantación de identidad y otras formas de manipulación, según detalló un informe de Xinhua. Esta, es la primera vez que, la Comisión Europea emite una resolución de incumplimiento de la DSA.
La insólita respuesta de Musk
Elon Musk publicó un mensaje en el que exige que la Unión Europea sea “desmantelada” y que cada país recupere su soberanía plena. La declaración, realizada en su cuenta de X, fue replicada por numerosos medios, especialmente en Moscú, donde generó amplia repercusión.
“El bloque debería ser disuelto y la autoridad devuelta a cada nación para que sus gobiernos puedan representar mejor a sus habitantes”, escribió el empresario en un posteo que rápidamente escaló en impacto global.
En una segunda publicación, Musk sostuvo que la estructura burocrática de la Unión Europea está “asfixiando lentamente al continente”, reforzando su postura crítica hacia el funcionamiento institucional de Bruselas.
Cómo era antes
Antes de que el multimillonario Elon Musk comprase la plataforma en 2022, la red, que en ese momento se llamaba Twitter, otorgaba la marca azul a los usuarios tras un proceso de verificación de identidad.
Luego de adquirirla por u$s44.000 millones de y rebautizarla «X», el empresario reservó esas etiquetas a los suscriptores de pago, lo cual podría, según Bruselas, inducir a error a los usuarios.

