Laboratorio de la Unju como auxiliar de la justicia

El Laboratorio de Investigación en DDHH y Procesos Sociales (Lideproj) trabaja como auxiliar de la Justicia Federal en los peritajes que se llevan a cabo en la zona de Alto Padilla, que es un área donde hubo denuncias y hallazgos de restos humanos vinculados al terrorismo de estado de la última dictadura cívico militar.

El gobierno de la provincia está desarrollando un proyecto de construcción vinculado con la reubicación masiva del poder judicial.  En parte de esa área se relevaron restos de un sitio arqueológico prehispánico correspondiente al periodo de ocupación incaica, aunque no se descarta una antigüedad mayor e inclusive la presencia de restos del período colonial prefundacional por su enclave, ubicación y uso de la tierra.

El pedido de la Justicia Federal para que el Lideproj se constituya en auxiliar de la investigación fue en 2021. Se trata de una unidad de investigación especializada, que se comenzó a conformar hace unos años y que depende de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Jujuy.

“En primer lugar quisiera enfatizar el rol del LIDEPROJ como auxiliar de la Justicia, nuestro vínculo es ése -explica Juan Pablo Ferreiro, director del Laboratorio-. Hubo un primer oficio, donde hubo un acercamiento y donde se nos convocó a ir al ex Centro Clandestino de Detención de Guerrero. Ahí fue que el equipo se empezó a encontrar primero con los expedientes y después ya fuimos al terreno para poder ir recolectando datos. Hay una serie de expedientes que están vinculados entre sí, que tienen querellantes particulares en la causa que se conoce comúnmente como causa Alto Padilla, que concentra varios expedientes, varias causas y querellas. Al trabajar como peritos, lo que hacemos es proveer a la Justicia de argumentos y eventualmente pruebas. Todo lo demás es trabajo de la Justicia”.

Trabajo de campo

En este caso, el trabajo de campo está relacionado por un lado a expedientes, documentación de todo tipo que consta en las causas, más investigaciones sobre el contexto histórico específico y de funcionamiento de las FFAA que actuaban en ese momento, y, por otro, el trabajo sobre el terreno, el área específica.

La “pata antropológica” lleva cierto tiempo -aclara el antropólogo Federico Fernández-, exige una serie de complejidades. Generalmente hay un imaginario, basado en películas o series, de que en este tipo de investigaciones o de pericias siempre está lo material, el hallazgo.  Lógicamente, los organismos, lxs familiares, lo que esperan es el hallazgo de restos de las personas desaparecidas; sin embargo, el trabajo de base está en la documentación, en los testimonios. Por ejemplo, hace unos años se conoció en Buenos Aires el caso de una persona que trabajaba en documentación sobre la última dictadura militar y encontró una serie de irregularidades en nacimientos en un hospital de esa provincia, entre el ’76 y el ’83: sellos diferentes y firmas. Así se llegó a casos de apropiaciones de bebés. Quiero decir, el estado moderno implica una serie de papeles y sellos, procedimientos; está muy jerarquizado, muy sistematizado, con lo cual es bastante complejo ocultar cosas, aunque claramente es posible ya que la clandestinidad existió y existe. Pero hay huellas burocráticas que se pueden seguir”.

Para poder trabajar sobre expedientes es necesario conocer el lenguaje técnico, los procesos del sistema judicial, y por eso el abogado Manuel Paz -otro de lxs integrantes del Laboratorio- tiene un rol fundamental “me convertí un poco en traductor de la información, de los procedimientos y las estructuras jurídicas. Además, somos colegas docentes en la Facultad”, comenta

Al respecto, vuelve a intervenir Federico Fernández “El resto óseo es muy importante por todo el tema del reconocimiento, y a la vez es importante que la población entienda, los organismos lo tienen claro porque son parte de esto, que trabajamos sobre las historias y recorridos de personas, de sus vidas como seres humanos, no de un conjunto de restos óseos, que posiblemente se encuentre. Por eso nuestro equipo tiene por lo menos 3 grandes miradas: la contemporaneidad, o sea lo que está pasando ahora, lo que pasó hace 46 años, y lo que quedó registrado en documentos. Y trabajamos sobre esos cruces porque en el caso de que se encuentren cuerpos, esos cuerpos tuvieron ropa, tuvieron historias, escucharon música, se reunieron, compartieron, tuvieron sociabilidades, eso no quedó registrado en documentos, pero sí en testimonios, que se pueden comparar con algunos registros escritos”.

Organismos DDHH

Acerca de cómo se vincula el Laboratorio con los organismos de DDHH, Manuel Paz explicó “LIDEPROJ es de consulta técnica del juzgado. En función de eso la información que producimos es derivada a las querellas y las consultan vía Juzgado, nos atenemos estrictamente a lo que indica el Juzgado, porque participamos como peritos de la Justicia, no peritos de parte. Actúan desde la secretaria de DDHH del Juzgado Federal número II y de la Fiscalía Federal, por lo tanto, tenemos contacto con dos equipos jurídicos distintos pero complementarios dentro del sistema judicial. Y agrega Ferreiro “Hasta ahora no hemos tenido, no se ha dado un vínculo particular con las querellas. No descartamos que eso exista, pero tendríamos que tener una mención específica de parte del juzgado”.

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