Las prioridades de la ciudadanía argentina registran un giro al cabo del tercer año de gestión del presidente Javier Milei. Según un relevamiento de la consultora Zentrix, la inflación —que articuló la propuesta oficialista en sus inicios— cayó al noveno lugar en la escala de urgencias populares, con apenas un 16,7% de menciones.
El estudio ubica a la «incertidumbre económica» como la mayor inquietud de la sociedad, con el 48,2% de las respuestas, seguida por el nivel de «ingresos y salarios» (46,2%) y el «desempleo» (44,6%). Completan los primeros lugares de la lista la corrupción (42,9%), el costo de las tarifas de servicios públicos (28,9%) y la inseguridad (20,7%).
Pese a este cambio de escenario, el Ejecutivo ratifica su hoja de ruta focalizada en el ajuste monetario. Durante un encuentro con pymes en Rosario, el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó flexibilizar el rumbo al señalar que «no hay opción de tomar un mínimo atajo» para no perder credibilidad ante los mercados internacionales.
Aprobación estancada y llamados a la reactivación
La postura oficial de priorizar la desinflación por sobre el nivel de actividad económica convive con las advertencias de analistas de mercado y del propio FMI, quienes recomiendan impulsar medidas de reactivación que eviten un eventual costo político en las urnas.
Respecto a la evaluación del Ejecutivo, Zentrix sostiene que la valoración sobre el Gobierno se mantiene polarizada en bloques estables desde abril. Actualmente, la aprobación de la gestión se ubica en un 36,2% —con un 35,9% de imagen positiva del presidente—, mientras que la desaprobación alcanza el 55,5% y la imagen negativa escala al 58%.

