Con el dictamen de comisión asegurado para este martes, los bloques de La Libertad Avanza y sus aliados presentaron el pedido formal de sesión especial para el miércoles a las 15 horas. El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado, busca modificar la actual Ley 26.639 para flexibilizar las restricciones vigentes.
A pesar de las críticas de la oposición y los pedidos de nulidad sobre las audiencias públicas realizadas en marzo, el oficialismo logró consolidar consensos con el Pro, la UCR y bloques provinciales de Santa Cruz, Misiones, San Juan y Tucumán. La Cámara baja parte de una base de 127 legisladores, quedando a solo uno del quórum necesario para sesionar y convertir en ley la reforma.
Los puntos centrales de la flexibilización
El proyecto propone redefinir el objeto de protección, limitándolo exclusivamente a los glaciares y geoformas que cumplan funciones hídricas efectivas como reservas de agua. Un cambio fundamental es que la verificación de estas funciones dejará de ser una potestad técnica nacional cerrada para depender de lo que determine cada provincia, que luego informará al IANIGLA.
En cuanto a las prohibiciones, si bien formalmente se mantienen las restricciones para la explotación minera e hidrocarburífera, estas solo se aplicarán sobre aquellos glaciares que la autoridad ambiental local identifique con función hídrica. Esto otorga a los estados provinciales la facultad de decidir, mediante evaluaciones de impacto ambiental propias, si un proyecto minero es viable o no en zona periglacial.
El nuevo rol del IANIGLA
La nueva normativa redefine el papel del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA). Aunque continuará a cargo del Inventario Nacional, su trabajo quedará supeditado a la información que proporcionen las provincias. Desde el Gobierno justifican el apuro señalando que, tras 15 años de la ley actual, todavía no se determinó la función hídrica de gran parte de las áreas relevadas, lo que mantenía frenados diversos proyectos de inversión.

