En conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, colectivos feministas, sociales y de derechos humanos marcharon en Libertador Gral. San Martín. El encuentro y la movilización se realizó el domingo, en coincidencia con la fecha 8M.
En la plaza de la ciudad se congregaron docentes, estudiantes, trabajadoras independientes, jubiladas, compañeros y compañeras expresos políticos. «A pesar de la crisis y las dificultades, nos abrazamos, marchamos y levantamos la voz. Porque nada nos fue regalado: cada derecho es fruto de la lucha colectiva», señalaron desde Capoma DDHH, una de las organizaciones que protagonizaron la movida.
Bajo la lluvia, las manifestantes expresaron las dificultades por las que atraviesan: «trabajos sin horario, familias atravesadas por la crisis, adolescentes en situaciones de depresión y falta de empleo, desempleo».
«Frente a esa realidad, la plaza se transformó en espacio de abrazo y escucha, donde cada mujer compartió sus penas y encontró un poco de sostén», señaló la docente Martina Montoya, referente de Capoma.
Entre otras consignas, se llamó a defender la memoria, rechazar la reforma laboral y previsional, exigir justicia con perspectiva de género, decir basta a los discursos de odio y a la guerra, y reclamar más políticas para prevenir la violencia de género, junto con la defensa de la salud y la educación pública.
«En medio de la tristeza, también hubo gestos de esperanza: un niño, Mateo, se acercó y dedicó una canción; dos mujeres mayores, sentadas en un banco, asentían con la cabeza mientras se enumeraban las conquistas logradas gracias a la lucha. Esos pequeños gestos confirmaron que estar en la plaza era necesario, que la memoria y la resistencia siguen vivas», relató Montoya.
Y concluyó: «La jornada dejó una certeza: aunque los espacios de contención se hayan debilitado, las mujeres que sostienen sus territorios y comunidades están listas para seguir. Porque nada nos fue regalado, y cada derecho conquistado es fruto de la lucha colectiva.»

