El rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba del 2% el mes pasado, ubicándose por encima del IPC general del 1,9% informado por el Indec.
De este modo, la división acumula un incremento del 24,5% en los primeros nueve meses del año, superando la variación general acumulada del 23,6%, lo que impacta de lleno en los sectores de menores recursos.
Las verduras de estación explicaron los mayores saltos en la canasta familiar: el tomate redondo lideró las subas con un 34,1%, seguido por la cebolla con un 24,6%, la batata con un 12,5% y el zapallo anco con un 12,4%.
Más atrás se ubicaron los fiambres y embutidos, como el jamón cocido (5,5%), salame (4,9%) y salchichón (4,5%), además del limón (5,4%), la leche en polvo entera (4,2%) y la harina de trigo común (3,7%).
En el extremo opuesto, varios productos registraron bajas significativas respecto a agosto, encabezados por la lechuga (-11,5%), el pan de mesa (-8,6%) y la banana (-8,5%).
También retrocedieron los precios del yogur firme (-5%), la papa (-3,3%), los fideos secos guiseros (-1,2%) y el filet de merluza fresco (-0,4%).
En la distribución geográfica, el Noroeste (NOA) registró una variación mensual en alimentos del 1,4%, ubicándose por debajo de la media nacional. El mayor impacto se observó en el Gran Buenos Aires con un 2,2% y la región Pampeana con un 2%, mientras que la Patagonia y Cuyo subieron un 1,7% y el Noreste cerró en 1,2%.

