Desde el inicio de la actual gestión nacional en diciembre de 2023, el precio de los combustibles en Argentina experimentó una transformación radical que impactó de lleno en la economía de los conductores. En Jujuy y en todo el país, la nafta súper registró un incremento acumulado del 514,8% hasta marzo de 2026, consolidando una tendencia alcista que no encuentra techo.
La evolución de los precios muestra un salto drástico: en noviembre de 2023, el litro de nafta súper costaba 311 pesos. Actualmente, en abril de 2026, el valor de referencia de YPF en las estaciones de servicio ya supera la barrera de los 2100 pesos, lo que redefine los costos logísticos y de movilidad privada.
El costo de llenar el tanque en la actualidad
El impacto en el bolsillo se traduce en cifras que complican el presupuesto familiar. Hoy, llenar un tanque estándar de 60 litros con nafta súper demanda un desembolso superior a los 118.000 pesos. En el caso del combustible diésel, el costo total de una carga completa puede superar incluso los 133.000 pesos.
Este cambio es notable al comparar los valores con los de hace apenas dos años. Solo durante el último año, el aumento de la nafta súper duplicó la tasa de inflación general, lo que explica la pérdida de poder adquisitivo frente al surtidor y posiciona a la nafta argentina entre las tres más caras de Sudamérica, solo superada por Uruguay y Perú.
Las razones de la escalada de precios
Existen tres factores principales que explican esta subida sistemática. En primer lugar, la decisión del gobierno de eliminar los acuerdos que mantenían los precios congelados, buscando igualar los valores locales con los internacionales. A esto se suma la actualización de los impuestos a los combustibles, que representan hoy el 35% del precio final por litro.
Finalmente, la devaluación del peso iniciada en diciembre de 2023 y el incremento del precio internacional del barril de petróleo, impulsado por conflictos en Medio Oriente, terminaron de presionar sobre los costos locales.
El GNC como principal alternativa de ahorro
Ante este panorama, el Gas Natural Comprimido (GNC) se ha convertido en el refugio de muchos conductores. Las conversiones de equipos de gas crecieron un 70% en el último año debido a que permiten un ahorro cercano al 60% en comparación con los combustibles líquidos.
Mientras que cargar el equivalente a 10 litros de nafta cuesta aproximadamente 22.000 pesos, la misma autonomía con gas se logra con 9.000 pesos. Esta brecha económica ha generado un pico de demanda en los talleres de conversión, especialmente entre quienes utilizan el vehículo como herramienta de trabajo.

