Lo que ya es una triste rutina semanal volvió a repetirse este miércoles: el Gobierno de Javier Milei aplicó el «Protocolo Antipiquetes» contra un grupo de jubilados que marchaba pacíficamente.
El operativo, a cargo del Ministerio de Seguridad que conduce Alejandra Monteoliva, terminó con heridos, detenciones arbitrarias y denuncias por violencia verbal misógina por parte de los efectivos.
Los puntos clave de la represión:
- Caza de abuelos: Mientras daban la vuelta al Congreso, la Policía Federal se abalanzó sobre los manifestantes. Carlos Dawlowski y Delia Montiel resultaron heridos en los brazos y fueron retenidos ilegalmente junto a otros manifestantes.
- Gases y hospitalización: Un jubilado identificado como Ricardo tuvo que ser trasladado de urgencia a un hospital tras recibir gas lacrimógeno directamente en el rostro.
- Violencia institucional: Denunciaron que una agente de la Federal insultó gravemente a una de las mujeres agredidas con frases sexistas, lo que obligó a sus superiores a retirarla del vallado ante la indignación general.
- Calles sitiadas: El operativo policial fue tan desproporcionado que terminó cortando el tránsito más que la propia protesta, impidiendo la libre circulación incluso por las veredas.
«Nosotros hablamos con el corazón, ellos hablan con los palos y con el gas», resumió uno de los abuelos tras la jornada de violencia en Buenos Aires. El reclamo por un aumento en los haberes previsionales sigue sin respuesta política, pero con una fuerte respuesta policial.
Otro miércoles de represión en Congreso. Así golpea e intenta detener la Policía Federal a Delia y a Carlos, dos jubiladxs que todos los miércoles luchan por una vida digna. pic.twitter.com/XgJGhuSTeb
— Revista Cítrica (@revistacitrica) March 18, 2026

