El presidente Javier Milei encabezó el acto central por el Día de la Bandera en Rosario, donde aprovechó la fecha para ligar la historia nacional con su modelo actual.
En su discurso frente al Monumento a la Bandera, calificó a Manuel Belgrano como el gran promotor de la libertad política y económica, y aseguró que el prócer entendía que la riqueza proviene del trabajo, la producción y la propiedad privada, en lugar de los privilegios del poder.
El mandatario repasó el contexto revolucionario y destacó la audacia de Belgrano al desafiar al orden establecido de la época para crear la enseña patria. Según su visión, el país nació de esa misma audacia y de la capacidad de pensar diferente, conceptos que buscó proyectar sobre el rumbo que le imprime a su gestión.
Fuertes cruces y el foco sobre el jefe de gabinete
Detrás de los discursos oficiales, la jornada estuvo marcada por una profunda tensión política interna y denuncias cruzadas. La vicepresidenta Victoria Villarruel asistió a la ceremonia a pesar de los intentos de la Presidencia por excluirla, dejando en evidencia la distancia con Milei al darle la espalda al inicio del evento.
Tras el acto, Villarruel criticó la falta de saludo del mandatario y apuntó de forma directa contra Manuel Adorni, quien estuvo presente en medio de sospechas por enriquecimiento ilícito. Para la vicepresidenta, la participación del jefe de gabinete resultó desubicada y contrapuesta a la rectitud que representaba Belgrano.
Por su parte, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, sumó su reclamo al Gobierno nacional por una distribución más equitativa de los recursos destinados a la infraestructura. Al resaltar el peso económico y productivo de su provincia, el mandatario local lanzó una frase que resonó con fuerza en el escenario político al asegurar que en su distrito las obras públicas se ejecutan bajando costos, con transparencia y sin corrupción.

