El presidente Javier Milei ante un auditorio semivacío en la ONU, se mostró como siempre, genuflexo ante los poderosos, rindió pleitesía a los EEUU e Israel y exhortó al organismo internacional que use la motosierra para reducir su estructura, eliminación y recortes de programas, y que someta sus resultados a auditorías.
Luego afirmó que la ONU solo debe mediar en un conflicto internacional solo si el problema «excede las capacidades del Estado».
En el inicio de su disertación en la Asamblea de Naciones Unidas, el presidente Javier Milei criticó al organismo internacional por «haber dejado de ser un organismo que trataba de mediar la paz entre pares» y pasó a «decidir qué debe hacer cada Estado nación e individuo del planeta».
Según el mandatario, la ONU ha cometido «extralimitaciones que acompañan a las agendas nobles» y «durante el último año y medio hemos votado en consecuencia».
También defendió el libre mercado y advirtió sobre los países que tienen una «orgía de gasto público» a cambio de votos. Sobre el final, reclamó la soberanía de las Islas Malvinas y pidió la liberación de Nahuel Gallo, el gendarme detenido en Venezuela.

