En vísperas de su viaje a Nueva York para participar de la Asamblea General de la ONU, el presidente Javier Milei ratificó el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, descartando de plano cualquier alternativa militar.
«Nada de guerra. No hablamos en absoluto de guerra. Hablamos de recuperar esas islas por la vía diplomática», sostuvo el jefe de Estado al fundamentar la postura argentina en razones históricas, técnicas y geográficas, e instar al Reino Unido a avanzar en una solución pacífica.
El Ejecutivo busca consolidar una política de Estado en torno al reclamo austral, apoyada en gestiones internacionales y en acciones recientes contra empresas involucradas en la explotación no autorizada de recursos naturales en la zona en disputa.

