«Hay que aprovechar que cerró el ingenio San Isidro para ganar plata», afirmó el gobernador Gerardo Morales, y los trabajadores de esa empresa salteña lo acusaron de insensible.
“Los trabajadores del ingenio San Isidro repudiamos las declaraciones del gobernador Gerardo Morales, al decir que es una buena noticia que el ingenio San Isidro haya cerrado, sin medir el impacto que eso ha causado a nuestra provincia, con tantas familias que han quedado en condición de calle”, afirmó Mariano Cuenca, secretario general del sindicato que nuclea a los obreros y empleados del ingenio salteño.
El San Isidro cerró hace unos seis meses, y ahora está en su etapa final un proceso de compra de la planta por parte de un grupo tucumano. “Fueron meses de lucha para que el ingenio pueda volver a funcionar”, repasó Cuenca.
El repudio llegó tras las declaraciones del gobernador Gerardo Morales, al ser consultado por la situación en Jujuy del ingenio La Esperanza, que está a punto de ser transferido al grupo colombiano Omega. “Tenemos que aprovechar para ganar plata. Hay que aprovechar que cerró el ingenio San Isidro”, afirmó.
“Se lo dijimos a Omega, van a ganar plata este año”, agregó Morales, y continuó: “Ya estamos trabajando con Vialidad Nacional y Gendarmería por el tema de los cañeros jujeños que tiraban caña en el San Isidro y que ahora van a tirar caña en La Esperanza, en Río Grande La Mendieta y en Ledesma, y varios cañeros de Salta, de la zona de Güemes, que no pueden ir al Tabacal, en Orán”.
Para Cuenca, estos dichos muestra la “insensibilidad” de Morales. “Llama la atención -indicó el sindicallista-, alguien que es un viejo político, que ha sido legislador nacional y todo, que tenga tanto egoísmo y que su pensamiento no vaya más allá de los límites de su provincia. Pero bueno, eso habla de la deficiencia que tiene como político”, concluyó Cuenca.
“Si queremos una Argentina mejor, más justa, debemos alegrarnos cuando hay trabajo, cuando hay justicia social, cuando los índices de pobreza van mermando. Pero bueno, él es parte de un gobierno nacional que aplica políticas económicas en beneficio de las grandes multinacionales, de las grandes corporaciones, y no del pueblo”, analizó.
En la misma entrevista que dio lugar al rechazo por parte de los azucareros de Salta, Morales remarcó las gestiones que llevó adelante su gestión para arribar a la venta del ingenio La Esperanza: “Hicimos lo que teníamos que hacer. Si no, nos iba a pasar lo que pasó en San Isidro y hubiera cerrado el ingenio”, afirmó.
“No hemos mirado para el costado como han hecho en Salta -se diferenció-. Más allá de lo duro que fue, yo no le podía mentir a la gente. Fue duro para la gente trabajadora. Podría haber pasado lo del San Isidro y lo evitamos”.
Sobre este punto, Cuenca comentó: “Si hay algo que le ha acertado el gobernador de Jujuy es que el gobierno de Salta sí miró al costado con toda esta situación, que podría estar resuelta hace tiempo. Pero no solo tiene que venir el repudio desde los trabajadores, sino también desde el gobierno de la provincia de Salta. Las cámaras legislativas deberían sacar un repudio de esos dichos. Y desde la UCR, que debe ser una vergüenza tener un dirigente así que solo piensa en él y habla como gerente de empresa”.

