La segunda edición de la Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista se replicó en 27 ciudades de Argentina, convirtiéndose en la primera gran protesta del 2026 contra el gobierno de Javier Milei. Pese a la federalización del reclamo, en la provincia no hubo movilización.
La primera gran protesta nacional del año tuvo el color —marcadamente político— de la comunidad LGTBIQ+. La segunda Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista no solo reafirmó su identidad, sino que amplió su agenda con reclamos transversales: desde la protección de glaciares y bosques del sur ante los incendios, hasta el rechazo a una reforma laboral que precariza la vida trabajadora y la defensa de los derechos de personas con discapacidad, un sector que ha sufrido pérdidas irreparables en los últimos dos años.
foto La Columna Vertebral
Un mensaje a la dirigencia sindical
Bajo un sol que no dio tregua, las extensas columnas en Buenos Aires —que congregaron a 200.000 personas según los organizadores— combinaron el baile con la lucha. Las consignas fueron claras: reparación histórica para personas travestis y trans, y denuncia ante los crímenes de odio, en un contexto económico marcado por una inflación que el gobierno se resiste a actualizar.
“No va a pasar, no va a pasar, esa reforma laboral”, fue el cántico que dominó la jornada. La marcha funcionó como la antesala de una semana de medidas de fuerza que culminará el 11 de febrero, cuando la CGT movilice al Congreso. El sonido de los abanicos antifascistas al plegarse y desplegarse pareció enviar un mensaje directo a la dirigencia sindical: la calle está activa y el llamado al «Paro General» emerge desde las bases.
El protocolo, desbordado
La manifestación, que unió el Congreso con Plaza de Mayo, se replicó simultáneamente en puntos clave como Córdoba, Mar del Plata, Chubut y Mendoza. En la Capital Federal, la masividad fue tal que las fuerzas de seguridad se vieron imposibilitadas de implementar el protocolo antipiquetes sobre la Avenida de Mayo.
Las banderas exigieron el rechazo a los DNU 61 y 62/2025, bajo el lema: “Acá no sobra nadie. Ninguna vida es descartable”.
De Davos a las calles
Esta movilización nació hace un año como respuesta al discurso de Javier Milei en el Foro de Davos, interpretado como un ataque directo a las diversidades. Ante la profundización de los discursos de odio y la violencia institucional, los frentes sociales consolidaron este espacio que hoy marca el pulso de la resistencia social en el inicio del 2026.
Sin embargo, en este mapa de resistencia federal, llamó la atención la falta de convocatoria en Jujuy, una provincia que suele tener una militancia activa pero que, en esta ocasión, no registró movilizaciones en el marco de esta jornada nacional.

