En una jornada de conformación de comisiones marcada por ausencias, la diputada Natalia Morales (PTS – FIT-U) asumió la presidencia de la Comisión de Género. Con un discurso crítico hacia las políticas de ajuste de Sadir y Milei, la legisladora adelantó que su gestión buscará romper con el hermetismo parlamentario y poner la comisión «al servicio de las que resisten».
Una comisión con sillas vacías
La conformación de la mesa de trabajo no estuvo exenta de datos políticos: mientras el bloque oficialista y el FIT-U dieron el presente, el PJ estuvo ausente y La Libertad Avanza (LLA) ni siquiera integra el espacio.
Pese a estar en minoría, Morales fue clara en su hoja de ruta: «Nuestro compromiso es abrir las puertas al movimiento de mujeres y feminismos para que sus reclamos y agendas sean prioridad», afirmó.
Los ejes de la agenda: Docentes, Salud y Comunidades
Entre las primeras acciones, la diputada propuso invitar a los sectores que hoy encabezan los reclamos en la provincia, mencionando específicamente a las trabajadoras de los gremios docentes, de salud y a las mujeres de las comunidades indígenas.
Para la nueva presidenta, la crisis económica actual golpea con más fuerza a las mujeres y diversidades: «Esta comisión no será ajena a quienes pasan hambre, a quienes enfrentan fraudes laborales o se organizan contra los femicidios y crímenes de odio», sentenció.
El planteo del FIT-U
Morales subrayó que, más allá de la labor parlamentaria, los derechos se conquistan en la calle. Por ello, prometió promover jornadas de visibilización y difusión de investigaciones sobre la problemática de género en el ámbito laboral y familiar, funcionando como un «punto de apoyo» para las mujeres que enfrentan el ajuste.

