Tras una reunión con autoridades que no convenció a las bases, el personal policial retirado y familiares permaneció toda la noche. Aunque el Gobierno prometió dar marcha atrás con aumentos exclusivos para la cúpula, la ausencia de respuestas salariales concretas profundizó el malestar.
La protesta policial frente a la Casa de Gobierno de Jujuy entró en una fase de máxima incertidumbre. Finalmente, representantes del sector fueron recibidos por el ministro de Hacienda, Federico Cardozo, y el Secretario de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro.
Los puntos del «acuerdo» a medias
Durante el encuentro, los funcionarios intentaron desactivar el conflicto con dos propuestas principales:
- Anulación de aumentos selectivos: Se comprometieron a dejar sin efecto el incremento salarial otorgado a principios de año que beneficiaba solo a la cúpula policial y al CEOP.
- Mesa de diálogo: Convocaron a una nueva reunión para el próximo lunes, donde participarían Hacienda, Jefatura de Policía y el Servicio Penitenciario.
Indignación y permanencia
Lejos de descomprimir la situación, el resultado de la reunión generó más dudas. El hecho de que los ministros no salieran a dar la cara ante la multitud apostada en la plaza fue tomado como una falta de respeto.
«No analizaron el petitorio en profundidad. Lo vamos a volver a presentar, pero de acá no nos movemos», afirmaron los delegados tras salir del edificio gubernamental.
Los manifestantes denunciaron que las propuestas son «dilatorias» y que el costo de vida no permite esperar a mesas técnicas sin definiciones. Bajo la consigna “No nos vamos a ir”, la concentración se mantiene firme y no se descarta que el apoyo de la «familia policial» aumente en las próximas horas.

