Tras la brutal represión del miércoles pasado, los jubilados volvieron a manifestarse frente al Congreso de la Nación. Lo hicieron junto a organizaciones sindicales, sociales y políticas, en medio de un fuerte operativo de seguridad y calles bloqueadas para limitar protesta. No hubo esta vez la salvaje y brutal represión que ejerce habitualmente el gobierno de extrema derecha de Javier Milei
La mayor diferencia que se percibió en la movilización de este miércoles respecto a hace siete días fue la poca presencia de hinchas de fútbol, a los que el Gobierno había aludido en los días posteriores como «barrabravas» y responsabilizó por la violencia.
A pesar de que se registraron algunas corridas y forcejeos, además de algún intento de derribar las vallas dispuestas, esta vez la situación no pasó a mayores.
La marcha se inició a las 16, antes de que dentro del recinto de Diputados el oficialismo se anotara el triunfo de aprobar el DNU del acuerdo con el FMI y finalizó dos horas después, cuando se comenzó a desconcentrar la zona del Congreso, sin que se registraran mayores incidentes con la Policía.
Lejos de alejarnos de la calle, refuerzan nuestra convicción. A una semana de la brutal represión de Bullrich a jubilados, estamos y somos cada vez más. “A donde vayan los iremos a buscar…
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— Revista Cítrica (@revistacitrica) March 19, 2025
En esta ocasión, los que ganaron protagonismo en esta marcha fueron sectores políticos, como La Cámpora, que había convocado a marchar, y sectores sindicales con las dos CTA a la cabeza y menor protagonismo de la CGT, además de las organizaciones sociales.
En la marcha, integrantes del Plenario de Trabajadores Jubilados realizaron un acto improvisado en la plaza del Congreso, en el que pidieron la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y le exigieron a la CGT la convocatoria a un paro general, que la central obrera ya anticipó que llevará a cabo el mes próximo y cuya fecha exacta definirá este jueves.
A su vez, se pudieron ver varias consignas expresando solidaridad con el fotógrafo Grillo, herido gravemente el miércoles pasado por un disparo realizado por la Gendarmería Nacional. El cronista permanece en el hospital Ramos Mejías y en las últimas horas logró mejorar su cuadro.
Más de 2.000 efectivos, entre policías de la Ciudad y fuerzas federales, fueron movilizados al Congreso y sus alrededores, a fin de contener la marcha ante la chance de que pudiera volverse a desatar una violencia como la semana previa, lo que al final no sucedió.
Los manifestantes que se movilizaron en respaldo de los jubilados comenzaron, pasadas las 18 horas, a desconcentrar la zona del Congreso, sin que se registraran mayores incidentes con la Policía. Fue en forma pacífica.