Aguirre fue designada en enero por el Servicio Penitenciario de la provincia para atender a Sala. Desde entonces, lleva adelante el tratamiento a la dirigente social, con quien estableció una relación de confianza dentro del marco profesional correspondiente. Fue además quien la contuvo en momentos emocionales muy difíciles que atravesó la diputada por las condiciones ilegales e inhumanas de detención.
Esta mañana, sin mediar razón alguna, la profesional no pudo ingresar al penal de mujeres, tal como lo venía realizando, sin que nadie hubiera notificado previamente a Aguirre, a Sala ni a su defensa.
