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Nunca Más económico: El rol del empresario nacional

Por Leo Bilanski*. Los vaivenes de la historia antigua y moderna nos han demostrado que los sistemas sociales, políticos y económicos entre los cuales la humanidad se desenvuelve están fuertemente influenciados por la clase de hombres y mujeres que dominan los factores de la producción, del abastecimiento de bienes y servicios y de los sistemas de acumulación de riqueza. Sin embargo el modelo burgués vs proletariado, muy vigente en gran parte del siglo pasado luego de ser atravesado por la era de la información y de la financiarización, quedó prácticamente obsoleto.

El nivel de concentración de la riqueza es tan brutal que demarca una grieta entre el 1% que acumula riqueza y excedentes  y el 99% que no vive una vida digna. Si algo caracterizó el comportamiento de los factores de poder en este siglo que vivimos es que utilizan todos los mecanismos posibles que la “democracia” tolera para sostener este status quo inhumano con las personas y también con el planeta.

A diferencia del siglo pasado, en donde llegaron a utilizar al terrorismo de Estado en nuestro país para garantizar las condiciones de progreso de la elite, hoy utilizan el lawfare, el lobby, el financiamiento espurio de la política, la corrupción y el abuso de posición dominante de mercado vía el monopolio, el oligopolio o la influencia en las regulaciones de la administración pública, para apropiarse indebidamente de renta que siempre fluye en un solo sentido, hacia la concentración.

En este sentido y desde fines del 2015 nació la Asociación de Empresarios para el Desarrollo Argentino (ENAC) con la misión de construir una cultura y una comunidad empresarial, es decir de hombres y mujeres que trabajan y producen, que busque balancear política, social y económicamente las relaciones humanas y promueva un nuevo modelo económico global con eje en el ser humano como propone el Papa Francisco.

Es decir, un eje político empresarial, antagónico a la elite hoy dominante, y que promueva la distribución de la riqueza a partir del trabajo, de la producción, del agregado de valor, de la inversión en recursos y conocimiento, todo en respeto del medioambiente y de las comunidades en las que nos desarrollamos.

ENAC busca transformar culturalmente al empresario pyme, meritócrata, desclasado de su rol productivo, distante de la realidad social que lo rodea, en un sujeto relevante en la sociedad donde está inserto, consciente de cómo el contexto socioeconómico influye en su realidad empresarial cotidiana y responsable de que las decisiones políticas de su comunidad afectarán inexorablemente su futuro de corto y largo plazo.

Es decir, ENAC tiene como misión transformar un empresario pyme en un empresario nacional.

De las 525.000 empresas que hay hoy en Argentina,, las de menos de 200 trabajadores, las pymes, representan el 99,4% del total. Sí, 994 cada 1000 son pymes, y emplean el 65% de los puestos de trabajo registrado privados.

Solo un minúsculo grupo de 1500 empresas son “las grandes”, que representan el 0,6% del  total pero dominan sus respectivas participaciones de mercado y ostentan una participación en la economía nacional como si fuesen supremacía.

Si a su vez entendemos que de las 500 empresas más grandes 300 son extranjeras, empezamos a dilucidar por dónde “se escapa” el fruto del trabajo y de la producción de riqueza de las y los argentinos.

Es tan obscena en el sector de las empresas la concentración de poder, y el excedente del dinero, que de un lado están el 0,6% de las empresas (1500), bancos, agroexportadores, petroleras, monopolios industriales (acero, aluminio, cloro, gases, plásticos, insumos alimenticios, vidrio, etc.) y oligopolios comerciales (hipermercados, e-commerce), absolutamente atorados de recursos, y del otro, el 99,4% de las empresas argentinas (523.500), es decir, medio millón de hombres y mujeres que producen, además de 1,5 millones de monotributistas, y 4 o 5 millones de trabajadores de la economía popular, en un país donde el salario promedio en el sector privado apenas llega a la canasta básica para una familia tipo (**) y en donde el sector informal es la mitad de este.

El rol de ENAC, y de todas las asociaciones empresariales que lleven las mismas consignas en el futuro, será vertebral para generar esa conciencia social que influya en las decisiones de negocios cotidianas de los hombres y mujeres de la Argentina.

Promover un sistema capitalista eficiente, productivo, competitivo, moderno, emprendedor, pero también respetuoso del ser humano y del ambiente en que se desenvuelve, será una obligación para todos nosotros si queremos dejar este mundo mejor de como lo encontramos, este libro recorre ese hilo rojo lleno de nudos que son necesarios identificar, y desatar, para que fluya una nueva humanidad.

Qué mejor que los protagonistas de la historia para comprender e identificar en dónde se encuentran los desafíos de nuestra generación.

Los cientos de empresarios y empresarias a lo largo y ancho de la Argentina que ENAC representa, promueven y están comprometidos con estos valores; buscamos ser el factor que impulse estas transformaciones desde el sector privado y que tenga eco en el sector público, de hecho ya lo estamos haciendo.


* Presidente 2015-2025 de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino – ENAC. El texto es el prólogo del libro «Nunca Más Económico», editado en 2021 por la ENAC y el periodista Mariano Hamilton.

** $ 64.735 Promedio de los salarios del sector privado SIPA-Septiembre 2020 y $62.312 Canastas de consumo de la Ciudad de Buenos Aires. Enero de 2013 / noviembre de 2020. Evolución de su valor en pesos. Hogar 1 . Pareja compuesta por una mujer y un varón de 35 años de edad, ambos económicamente activos, con dos hijos varones de 9 y 6 años, sin contemplar gastos de alquiler o cuota hipoteca casa.

 

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