Con solo 13 leyes sancionadas en todo el año, el Congreso cerró un período marcado por el bloqueo, el uso sistemático del veto presidencial y una oposición que logró imponer su agenda frente a un oficialismo en minoría.
Cifras que exponen la parálisis
El Congreso de la Nación clausuró un 2025 que quedará en los registros por su baja actividad administrativa. De las leyes aprobadas, el dato más contundente es el origen de las mismas:
- Período Ordinario: 11 leyes sancionadas (8 de la oposición, 3 acuerdos internacionales).
- Período Extraordinario: Solo 2 leyes (Presupuesto 2026 y Ley de Inocencia Fiscal).
- Nula iniciativa del Ejecutivo: Durante las ordinarias, ninguna de las normas aprobadas fue impulsada originalmente por el gobierno de Javier Milei.
La guerra de los vetos y los decretos
El año estuvo marcado por un fuerte pulso de poder entre la Casa Rosada y el Palacio Legislativo:
- El uso del veto: El presidente Milei apeló a esta facultad en siete oportunidades.
- Insurrección parlamentaria: En un hecho poco frecuente, el Congreso logró insistir y revertir tres de esos vetos, sosteniendo las leyes a pesar de la negativa presidencial.
- Límite a los DNU: Por primera vez en años, se rechazaron cuatro decretos de facultades delegadas y un DNU, recortando el margen de maniobra del Ejecutivo.
Nuevas tácticas legislativas
La oposición no solo dominó por número, sino por estrategia. Se registraron 20 emplazamientos a comisión (el récord histórico era de tres), una herramienta técnica utilizada para forzar el tratamiento de temas que el oficialismo buscaba cajonear.
Además, la falta de consenso se reflejó en la dinámica de trabajo: de las 22 sesiones realizadas, la mitad fueron sesiones especiales, confirmando la inexistencia de una agenda parlamentaria común.
Perspectiva 2026
Pese al balance numérico negativo, el oficialismo cierra diciembre con una nota de optimismo. El recambio parlamentario tras las elecciones de octubre ya empezó a mostrar sus efectos con la aprobación del Presupuesto 2026. El Gobierno confía en que la nueva composición de las cámaras permitirá pasar de una estrategia de «defensa» a una de «ataque» para recuperar la iniciativa el próximo año.

