El cómico Carlos Álvarez pasó al segundo puesto en intención de voto a una semana de las elecciones presidenciales en Perú, según una encuesta de Ipsos-Perú21, por detrás de la candidata conservadora Keiko Fujimori, en un escenario de alta fragmentación que inyecta incertidumbre al panorama, de cara a una segura segunda vuelta.
Álvarez, del partido País para Todos, sumó dos puntos con respecto a la medición de la semana pasada y llegó al 9 %, con lo que desplazó del segundo lugar al ultraderechista Rafael López Aliaga, exalcalde de Lima, quien cayó un punto en este sondeo y quedó en 8 %. Estos dos candidatos concentran buena parte de sus simpatizantes en la capital y comparten una propuesta a favor de achicar el aparato estatal.
Por delante, Fujimori aspira a llegar a su cuarta segunda vuelta consecutiva, luego de perder en los ballotage de 2011, 2016 y 2021. La hija del expresidente Alberto Fujimori mantiene una tendencia alcista desde enero y llegó hasta el 13 % de intención de voto.
En tanto, el izquierdista Roberto Sánchez subió dos puntos y llegó al cuarto lugar, con fuerte apoyo desde el sur del país, a la expectativa de mantener el avance en los últimos días y lograr meterse en los dos primeros puestos.
Su reciente crecimiento en las encuestas y su recorrido de campaña ha sido comparado con el que tuvo en 2021 el también izquierdista Pedro Castillo, quien 10 días antes de la votación estaba en séptimo lugar en las encuestas, pero con tendencia alcista, y terminó ganando la elección.
En quinto y sexto lugar aparecen el centrista Jorge Nieto (5 %) y el centroizquierdista Alfonso López-Chau (4 %), sin cambios porcentuales sobre el sondeo previo.
El escenario electoral
En total, 35 candidatos competirán el domingo 12 de abril por la presidencia de Perú, con el desafío de conseguir también un apoyo significativo en el Congreso, un poder que ha sido protagonista en la última década de inestabilidad ejecutiva en el país.
Sin un respaldo considerable en el legislativo o un armado de alianzas que garantice un bloque propio, quien sea el ganador se arriesga a ser destituido por la oposición.
Además de la fórmula presidencial (presidente y dos vicepresidentes), los peruanos elegirán por primera vez en décadas un Congreso bicameral: 60 Senadores, 130 Diputados y 5 representantes al Parlamento Andino.
La jornada electoral se extenderá de 7 de la mañana a 5 de la tarde. El voto es obligatorio para todos los ciudadanos peruanos residentes en el país desde los 18 años. Los mayores de 70 años tienen voto opcional.
Según el padrón definitivo aprobado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) hay 27.325.432 ciudadanos habilitados para emitir el voto. De ese total, 1.210.813 lo harán desde el extranjero.
Más del 50% del total de electores es femenino. En estas elecciones 2.518.576 jóvenes votarán por primera vez. Son quienes cumplieron 18 años entre 2021 y 2026.
El dato más relevante de las últimas horas es la caída del voto blanco/viciado de 30,4% a 17,5% en menos de un mes. El debate, en su formato plural y confrontacional, obliga a los indecisos a elegir, a descartar opciones y a comprometerse. Los segmentos que más se movieron fueron los jóvenes, los sectores medios y los indecisos del interior.
El papel decisivo de los debates en el Perú no es nuevo. En 2021, el propio Pedro Castillo pasó de séptimo lugar a favorito tras su desempeño en los debates. Lo mismo ocurrió en 2016 con Verónika Mendoza y en 2011 con Ollanta Humala.
La tendencia confirma que, en un sistema fragmentado y con candidatos poco conocidos, el debate es el escenario donde se juega la suerte electoral.

