La noche de este domingo fue la más dura en materia de asistencia a personas en situación de calle en San Salvador de Jujuy, por el frío extremo que afecta a toda la provincia. Los registros indican que hay cerca de 200 jujeños y jujeñas que no tienen hogar y viven en las calles.
Marina Ibáñez, referente de Proyecto Puente, describió en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) la tarea que desplegaron este fin de semana y las perspectivas con que enfrentan los próximos días. «Anoche nos hemos visto bastante atareados, intensificamos el recorrido», contó.
El frío intenso que se registra en toda la provincia de Jujuy obligó a intensificar los operativos de asistencia que llevan adelante fundaciones como Proyecto Puente y ATR (A Toda Rehabilitación).
«Anoche fue mucho el trabajo que tuvimos. La gran mayoría fueron llevados hacia nuestros refugios. Se establece todos los años un protocolo con la policía, con el Ministerio de Desarrollo Humano y el Ministerio de Salud, pero por ahí demora un poco, porque la policía hace la verificación, después hay que evaluar el estado de salud y recién llega la dirección de emergencia y realiza el traslado. Así que muchos de ellos prefirieron saltear todo eso e irse directamente a nuestro refugio», detalló Ibáñez.
En el refugio, las personas pueden higienizarse, comer algo aliente y pasar la noche en una cama, con mantas de abrigo.
El proyecto Puente lleva 9 años asistiendo a personas en situación de calle todos los días del año, una tarea que se agudiza en temporada invernal. Los y las voluntarias recorren la ciudad, sobre todo el micro y macrocentro, llevando comida caliente y ropa de abrigo que obtienen de donaciones.
El único aporte directo que reciben del Estado es a través del Ministerio de Desarrollo Humano, que entrega alimentos.
El principal objetivo de la asistencia es que las personas accedan a ir a un refugio donde pasar la noche. Pero no siempre es sencillo convencerlas. «Hay muchas personas en situación de calle que no desean ir a ningún refugio. Así que, nosotros tratamos de llevarle una infusión caliente, comida, una frazada, ver cómo los podemos ayudar», relató Ibáñez.
«Insistimos para que vayan a un refugio. Por ahí pasa una ONG y les brinda la información o les dice que pueden ir a tal refugio y no quieren acceder, y después se larga la lluvia, pasa otra ONG y vuelve a insistir con el tema de que vayan a algún refugio y quizás ahí sí desean ir», explicó.
Y agregó: «Por eso siempre recomendamos a toda la gente que se acerque, capaz con un tecito caliente, que hablen con ellos y les ofrezcan ir a un refugio».
Este domingo, las dos fundaciones vieron colmadas sus instalaciones. Ibáñez precisó que Puente tenía 25 camas ocupadas y llegaron a 40 cupos cubiertos, la máxima capacidad que tienen para recibir a personas en situación de calle. «Ya estamos previendo para esta noche que podemos necesitar más lugares», comentó Ibáñez.
De acuerdo al censo que tienen hecho desde Proyecto Puente, hay cerca de 200 personas en situación de calle en San Salvador, sobre todo en el micro y macrocentro y en los barrios aledaños.
En su recorrido, los y las voluntarias también se fijan el estado de salud de las personas, «porque muchas veces nos ha pasado de tratar de despertarlos y que estén con un principio de hipotermia». Frente a una situación así, llaman al SAME.
En temporada invernal, la gente del Proyecto Puente trabaja las 24 horas. Durante el resto del año, de 6 de la tarde a 10 de la mañana. La Fundación ATR, en tanto, concentra su tarea en Alto Comedero. Allí está el pastor José Luis Torres, quien además recibe derivaciones de gente del macro y microcentro.
«Ahora estamos viendo la forma de ampliar, porque se siguen recibiendo llamadas. La gente se sigue comunicando porque todos conocemos una persona en situación de calle y la gente nos está ayudando mucho ahora. La infraestructura la tenemos, pero necesitamos camas, colchones, por lo menos tres frazadas por cama, porque hay que garantizar que duerman calentito», indicó Ibáñez.
Con temperaturas como las de estos días, muchas de las personas que pasan la noche en los refugios suelen quedarse luego de pasar la noche. Hay un comedor, un televisor y sobre todo, abrigo y compañía. Otras se van a la mañana porque «tienen sus changuitas, ya sea en el mercado, en algún comercio» y vuelven a la tarde.
Situación grave
Ibáñez reveló que en los últimos tiempos se agravó la situación de los consumos problemáticos. «Ha aumentado muchísimo. Está liberado, prácticamente. Cada vez hay más. Jóvenes, sobre todo», describió.
«Lo vemos a menudo, sobre todo después de las 10 u 11 de la noche. Se ve muchísimo. Y cada vez más chicos, de corta edad», advirtió.
Otra de las cuestiones que aparecen con más fuerza es la falta de trabajo. «Este último tiempo hemos estado alojando familias que no han llegado a pagar un alquiler. O comen o pagan el alquiler o le compran ropa a los chicos. Ese tipo de situaciones se nos están presentando. Y es terrible, sobre todo cuando hay menores a cargo», contó.
Cómo ayudar
Ibáñez recordó que cualquier número de emergencia está habilitado para avisar si hay una persona en situación de calle: 107, 103 o 911.
Y por supuesto, comunicarse con ambas fundaciones a través de sus redes sociales.

