La legisladora explicó que “actualmente existen clubes barriales que están transitando situaciones institucionales muy angustiantes y que ponen en riesgo su continuidad, con la posibilidad de dejar a una gran cantidad de vecinos sin el espacio de contención donde desarrollar sus actividades”.
“Entendemos que, el Estado debe arbitrar todos los medios que estén a su alcance a los fines de evitar esta grave pérdida social y cultural para nuestra comunidad, protegiendo a estas instituciones, sin atar su destino a buenas o malas administraciones”.
La iniciativa considera que el deporte social es un poderoso agente de transmisión de valores tales como la cooperación, la solidaridad, el compartir, el grupo de amigos, el respeto por el compañero y por el adversario; también es una actividad generadora de situaciones de inclusión, un ámbito propicio para el desarrollo social, sin discriminación de edad, sexo, condición física, social o cultural; un medio útil para mejorar la salud y una herramienta vital para reducir los riesgos y amenazas sociales, en particular la exclusión a la que lleva la pobreza.
Entre los artículos de la Ley se destacan que: Los ingresos corrientes de las entidades comprendidas en la presente ley solo serán susceptibles de embargos hasta el máximo total del veinte por ciento de los mismos.
Condonar las deudas que mantengan los clubes comprendidos en esta ley, en concepto de impuestos provinciales y de servicios públicos cuya percepción este a cargo de la provincia y eximir del pago de todos los impuestos provinciales a los clubes sujetos a la presente ley.
