La discusión por el financiamiento de 85 millones de dólares para la multitrocha en la Ruta Nacional 9 sumó un duro cruce en la Legislatura. El diputado Ramón Neyra (Frente Jujuy Crece) salió al cruce de los cuestionamientos del libertario Kevyn Ballesty, a quien acusó de hacer «simplificaciones peligrosas» y carecer de rigor técnico para evaluar la obra.
El contrapunto se desató luego de que el sector libertario objetara el pedido de endeudamiento al señalar que la obra civil cuesta unos 40 millones de dólares y que el monto total resulta desproporcionado.
Frente a esto, Neyra aclaró que un crédito internacional de infraestructura no se calcula únicamente sumando «cemento y fierros», sino que debe contemplar costos colaterales clave como comisiones de estructuración, seguros, gastos administrativos de organismos multilaterales y, fundamentalmente, previsiones para redeterminación de precios por inflación.
Los costos ocultos y la traza urbana
El legislador explicó que dejar fuera del crédito esos márgenes de resguardo macroeconómico significaría condenar el proyecto a la paralización ante la primera devaluación. Asimismo, calificó de «facilismo demagógico» comparar el costo por kilómetro sin tener en cuenta la complejidad de intervenir una zona periurbana densamente poblada.
Neyra detalló que los trabajos exigirán afrontar expropiaciones de terrenos privados, reubicación de redes troncales de agua, gas y fibra óptica, además de la construcción de distribuidores a distinto nivel.
Finalmente, cuestionó la postura de oponerse al endeudamiento bajo dogmas de austeridad, advirtiendo que bloquear obras de conectividad estratégica termina perjudicando la competitividad y el desarrollo de la provincia.

