Agentes de la Policía y del Servicio Penitenciario de Santa Fe se manifestaron en la Casa de Gobierno provincial en reclamo por mejoras salariales y en las condiciones de trabajo. La protesta comenzó tras el suicidio de dos uniformados en 48 horas. En el último año se han quitado la vida 31 efectivos y reclaman un plan integral de salud mental. El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, anunció que 20 efectivos serán pasados a disponibilidad.
La protesta comenzó durante la noche del lunes, cuando los miembros de la fuerza de seguridad se concentraron en las calles circundantes a la sede del Poder Ejecutivo local, donde dos patrulleros fueron apostados (uno sobre San Jerónimo y otro en 3 de Febrero sobre San Martín).
Los efectivos, entre personal retirado y activo, pertenecen a la Brigada Motorizada y Orden Público, y expresaron sus principales reclamos a las autoridades para un incremento en los sueldos y mejoras en las condiciones laborales.
También se manifestaron durante la mañana de este martes frente a la Jefatura de la Unidad Regional II de Rosario, donde hubo quema de cubiertas sobre la avenida Ovidio Lagos.
Por su parte, el Centro Integrado de Operaciones Rosario (CIOR) anunció un corte total del tránsito en los dos sentidos de la calle Gutiérrez y aconsejó a los habitantes evitar la zona. La fuerza llevó a cabo un procedimiento en Aborígenes al 6300, lugar en el que se concretó la detención de un menor de edad y la incautación de un arma de fuego.
Sanciones
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, confirmó que al menos 20 uniformados serán pasados a disponibilidad “con retiro de arma y de chaleco antibala”.
Desde la sede local de Gobierno, junto a los secretarios Omar Pereira (Seguridad Pública) y Esteban Santantino (Análisis y Gestión de la Información), señaló que en su gestión trabajan “para dar respuesta a las necesidades y los problemas del personal”.
«En este caso, se fueron montando determinados grupos que empezaron a sumar, a partir de intereses particulares, acciones violentas y antijurídicas, instigaron al personal policial y sembraron fake news”, afirmó el titular de la cartera. Agregó que se coordinó con el Ministerio Público de la Acusación (MPA) una investigación por “posibles ilícitos penales”.
“En un momento se trató de impedir la salida de móviles hacia su patrullaje. Hubo un estimado de 20 unidades que fueron directamente paralizados, puestas frente a la jefatura”, remarcó el ministro.
Según Cococcioni, “el reclamo es válido, pero no negamos que falte mucho para el bienestar de las fuerzas, juzgamos en el fondo legítimo, se montaron otros legítimos que de legítimos tienen muy poco”
Los reclamos
En una entrevista en Radio Con Vos, Carmen, una oficial con 6 años de antigüedad, describió el conflicto policial que se inició el miércoles de la semana pasada.
La protesta comenzó tras el suicidio de dos compañeros en un lapso de 48 horas. Carmen denuncia que en el último año se han quitado la vida 31 efectivos y reclaman un plan integral de salud mental.
Sobre las condiciones laborales, precisó que trabajan jornadas de 12 horas (que suelen extenderse a 14 o 16) por 36 de descanso, pero la falta de salario digno los obliga a realizar servicios adicionales y horas extras todos los días de la semana.
Respecto de la cuestión salarial, Carmen mencionó que su sueldo es de aproximadamente 950.000 pesos, mientras que el personal técnico del 911 percibe ingresos significativamente menores. Explicó que al no contar con representación sindical, sus aumentos dependen de las paritarias de otros sectores, como el docente.
La protesta afecta a las 11 unidades regionales de la provincia. Aunque afirman que intentan no resentir la seguridad de los ciudadanos, hay reportes de acuartelamientos y movilizaciones de familiares y personal fuera de servicio.
Carmen denunció que la noche anterior fueron reprimidos por orden del Ministerio de Seguridad durante una vigilia pacífica, afectando a jubilados y niños presentes.
Carmen describió «la angustia» de los oficiales que reciben órdenes de reprimir protestas sociales, como las de maestros, señalando que muchos compañeros «avanzan llorando» porque comparten las mismas carencias económicas que quienes protestan.
Comentó que el conflicto se mantuvo invisibilizado, por lo que debieron usar las redes sociales, como TikTok e Instagram, para dar a conocer su situación.

