Los centros de votación abrieron sus puertas este domingo a las 8 de la mañana en todo Brasil para dar inicio al balotaje de las elecciones presidenciales.
En una jornada de fuerte expectativa y paridad, casi 159 millones de electores están habilitados para definir si otorgan un nuevo mandato al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva o consagran al candidato del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro.
La contienda llega tras un ajustado resultado en primera vuelta, donde el referente opositor logró ubicarse levemente por delante con el 47,03% de los sufragios, frente al 45,16% alcanzado por el mandatario.
Con las últimas encuestas marcando un escenario de empate técnico y un margen sumamente estrecho entre ambas fórmulas, la clave del comicio estará centrada en la captación de los electores indecisos y en la participación de los más de 33 millones de ciudadanos que no asistieron a las urnas en la primera ronda.
Las mesas receptoras de votos permanecerán abiertas hasta las 17 horas, momento en el cual comenzará el escrutinio oficial a través del sistema de urnas electrónicas.
Se aguarda que las primeras tendencias oficiales con un porcentaje significativo de mesas contabilizadas empiecen a difundirse durante las primeras horas de la tarde.

