La escritura reconoce al trío como familia, establece separación de bienes y da potestades a cada una para decidir sobre temas médicos de las otras. Además, las mujeres declararon en un documento su intención de que una de ellas tenga un hijo por inseminación artificial, y que en el certificado de nacimiento del bebé estén los apellidos de las tres. A su vez, las tres mujeres firmaron testamentos en los que dividen sus bienes.
“Somos una familia. Nuestra unión es fruto del amor. Voy a quedar embarazada y estamos preparándonos para eso, incluso financieramente”, contó la empresaria al diario O Globo.
“La legalización es una manera de que el bebé y ninguna de nosotras se quede desamparada. Queremos disfrutar de los derechos que todo el mundo tiene, como la licencia de maternidad”, apuntó.
