Trump avanza sobre Cuba: La declaró una «amenaza» a la seguridad de EE.UU.

“Cuba no podrá sobrevivir”, advirtió el presidente estadounidense Donald Trump al comentar su decisión de imponer aranceles a quienes envíen petróleo a la isla. El mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, afirmó que la medida “evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla”.

En la orden ejecutiva que firmó, Trump dejó listo el terreno para una eventual intervención de fuerzas  estadounidenses sobre territorio cubano, en línea con su reciente operación en Venezuela y con las amenazas lanzadas hacia Irán.

“Las políticas, acciones y prácticas del gobierno cubano representan una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos”, dice el texto.

Para justificar esa definición, alega que Cuba ”alberga y coopera con países y actores considerados hostiles para EE. UU., incluyendo a Rusia y China» y “permite o facilita actividades de grupos transnacionales como Hezbollah y Hamas”.

Además, acusa al gobierno cubano de “apoyar políticas que pueden desestabilizar el hemisferio occidental” y menciona “violaciones a los derechos humanos y represión interna”.

La Orden Ejecutiva de Trump invoca una serie de leyes estadounidenses que le permitirían actuar ante “amenazas externas”.

“Parece que no podrá sobrevivir. Cuba no podrá sobrevivir”, declaró el mandatario a la prensa durante la presentación del documental de la primera dama estadounidense, Melania Trump.

El presidente fue preguntado sobre si está intentando “ahogar” a Cuba, ante lo que respondió que esa palabra es “muy dura”, pero aseguró que el país caribeño es “una nación fallida”.

“Hay que sentirse mal por Cuba porque han tratado muy mal a la gente. Tenemos muchos cubanoestadounidenses que fueron tratados muy mal y les gustaría volver”, declaró.

Qué dice la orden ejecutiva

1. Declaración de emergencia nacional

El presidente Donald J. Trump declaró una emergencia nacional argumentando que las políticas, acciones y prácticas del gobierno cubano representan una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos.

Según el texto, el Gobierno de Cuba «alberga y coopera» con países y actores considerados hostiles para EE. UU., incluyendo a Rusia y China; permite o facilita actividades de grupos transnacionales como Hezbollah y Hamas; apoya políticas que pueden «desestabilizar el hemisferio occidental», y comete «violaciones a los derechos humanos y represión interna».

2. Base legal

La orden invoca varias leyes estadounidenses que permiten al presidente actuar ante amenazas externas, como la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA), que autoriza regulaciones económicas tras declarar una emergencia por amenazas extranjeras, y la National Emergencies Act, que rige las emergencias nacionales declaradas por el presidente.

3. Sistema de aranceles vinculado al petróleo

Para enfrentar la emergencia declarada, la orden establece un sistema de aranceles que permite imponer derechos de aduana adicionales a productos importados a Estados Unidos provenientes de países que vendan o suministren petróleo, directa o indirectamente, a Cuba.

El sistema implica la identificación por parte del Departamento de Comercio de los países que suministren petróleo a Cuba. Luego, el Departamento de Estado, junto con otras agencias, recomendará si se deben imponer aranceles sobre los productos de esos países, y la decisión final de aplicar o ajustar los aranceles quedará en manos del presidente.

Esta medida busca presionar a terceros países que mantienen relaciones energéticas con Cuba y, así, afectar indirectamente la capacidad del régimen cubano de acceder a combustibles.

4. Objetivos declarados por la Casa Blanca

Según la Casa Blanca, la orden tiene como fines defender la seguridad nacional y la política exterior de EE. UU. frente a lo que considera «acciones dañinas» del gobierno cubano; responsabilizar al régimen cubano por sus políticas e influencias internacionales, y reforzar la «presión diplomática y económica» sobre Cuba, al tiempo que se expresa apoyo a las aspiraciones de libertad y democracia del pueblo cubano.

‘Fascista, criminal y genocida’

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este viernes que la nueva medida de EE.UU. “evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla”.

“Esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales”, sostuvo el mandatario cubano.

Díaz-Canel aseguró que “bajo un pretexto mendaz y vacío de argumentos, vendido por quienes hacen política y se enriquecen a costa del sufrimiento de nuestro pueblo, el presidente Trump pretende asfixiar la economía cubana imponiendo aranceles a países que soberanamente comercien petróleo con Cuba”.

«¿Acaso no decían el secretario de Estado y sus arlequines que el bloqueo no existía? ¿Dónde están los que aburren con sus falsas historias de que es un simple ‘embargo en el comercio bilateral’?», cuestionó el presidente cubano en redes sociales.

En tanto, el ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, condenó “en los términos más firmes” lo que consideró como “la nueva escalada de EE.UU. contra Cuba”.

“Ahora se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país”, escribió en redes sociales el canciller cubano.

Rodríguez añadió que “EE.UU recurre también al chantaje y la coerción para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio”.

Marcha de antorchas

El martes pasado, miles de cubanos y cubanas se movilizaron en La Habana en rechazo a las amenazas de Estados Unidos contra la isla caribeña durante la tradicional «marcha de las antorchas».

Este año la marcha, con marcado carácter histórico, se declaró también «antimperialista», en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y La Habana, tras la operación militar estadounidense que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, principal aliado político de Cuba en la región.

«Este no es un acto de nostalgia, es un llamado a la acción», aseguró a la multitud agrupada al pie de la escalinata de la Universidad de La Habana, Litza Elena González Desdín, presidenta de la Federación de Estudiantes Universitarios, una de las organizaciones estudiantiles que convoca a la concentración. «En momentos de amenazas se impone la firmeza ideológica y la defensa de la patria».

Esa movilización se realiza tradicionalmente el 27 de enero en víspera del natalicio del héroe nacional de Cuba, José Martí (1853-1895), y reproduce un desfile organizado la noche del 27 de enero de 1953 por el entonces estudiante y luego dirigente cubano Fidel Castro (1926-2016) y otros jóvenes, en desafío al gobierno de Fulgencio Batista.

Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate

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