El gobierno de Donald Trump formalizó ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el pedido para disolver el Comité Especial de Descolonización (C-24), el principal órgano multilateral que desde 1965 insta al Reino Unido y a la Argentina a entablar negociaciones por la soberanía de las Islas Malvinas.
La presentación, realizada por la representación estadounidense ante el organismo internacional, justificó la medida bajo el argumento de un presunto despilfarro de recursos financieros y el agotamiento del propósito original del espacio.
Aunque la decisión final depende de la Asamblea General, la postura de la Casa Blanca implica un severo contratiempo para la diplomacia argentina, al restar visibilidad al diferendo del Atlántico Sur y favorecer el estatus impuesto por Gran Bretaña.
El escenario vuelve a dejar expuesta la política exterior del presidente Javier Milei, cuyo alineamiento automático con la administración norteamericana colisiona de forma directa con la causa de soberanía nacional.
La intención de clausurar dicho foro multilateral quita de eje la estrategia oficial en el ámbito internacional, mientras persisten los reclamos por la reafirmación de los derechos argentinos sobre el archipiélago y la salida de las potencias extranjeras de la región.
El Submarino Jujuy Noticias de Jujuy, Argentina y el mundo
