El último informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), según datos oficiales, en febrero de 2024 las transferencias discrecionales a las provincias tuvieron una caída real interanual del 88% y, en el primer bimestre del año, del 91%.
Fueron casi $52.000 millones comprometidos en febrero último que no se giraron a las provincias.
Este es uno de los principales motivos por el que 21 mandatarios de los 24 concurrieron ayer a la Casa Rosada a la convocatoria formalizada el miércoles por el ministro del Interior, Guillermo Francos.
Según el análisis del Iaraf, en febrero las transferencias discrecionales comprometidas -o sea, gasto devengado- tuvieron una baja real del 67%. Pero lo efectivamente pagado fue aún menos: 23 de los 24 distritos recibieron en total apenas $18.250 millones de Nación, un 88% menos en términos reales respecto de febrero de 2023, en la gestión de Alberto Fernández.
El gasto comprometido en febrero era de casi $70.000 millones, pero Nación solo giró el 26% por lo que dejó de pagar $51.175 millones a las provincias.
Jujuy recibió en febrero sólo $3 millones de pesos de transferencias no automáticas, mientras que la cifra prevista era de más de $1.500 millones.
El caso de La Rioja es paradigmático, ya que fue la única provincia que no recibió ni un centavo por transferencias no automáticas por parte de Nación.
Las discrecionales son las únicas transferencias que pueden ser suspendidas o redireccionadas por el Gobierno nacional en función de la «caja» disponible o por un criterio político.
En ese sentido, se diferencian de la coparticipación federal, que se gira automáticamente según un porcentaje prefijado a medida que ingresan los impuestos que recauda la Nación.
Hay dos tipos de giros discrecionales: los corrientes, para pagar gastos ordinarios de las provincias -cruciales para los mandatarios que enfrentan déficit en sus distritos- , y los de capital, para financiar inversiones a largo plazo, y cuya interrupción implicó, de hecho, un freno a la obra pública en todo el país.

