¿Un salto al vacío?

Por Javier Bach Bilbao (militante- dirigente del PJ). En diciembre de 2009 se sancionó la Ley de Democratización de la Representación Política, la Transparencia y la Equidad Electoral (Ley 26.571).

Su objetivo fue establecer reglas claras para la construcción de alianzas y la presentación de candidaturas, buscando una oferta electoral más ordenada y transparente, con normas equitativas y democráticas.

Uno de los principales avances de esta ley fue la creación de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), que cumplen una doble función: definir qué partidos están habilitados para competir en las elecciones generales nacionales (requiriendo al menos el 1,5% de los votos válidos) y determinar las listas internas de cada fuerza política mediante un proceso abierto y participativo.

Desde la recuperación democrática en 1983, se ha respetado un principio fundamental: no modificar las reglas electorales en los años electorales. Esta tradición responde al reconocimiento de los partidos políticos como instituciones esenciales para el sistema democrático, consagrado en el artículo 38 de la Constitución Nacional, que establece que el Estado debe contribuir al sostenimiento económico de sus actividades.

Sin embargo, el reciente llamado a sesiones extraordinarias para modificar las reglas electorales atenta contra este consenso democrático. Cambiar las condiciones de la competencia en un año electoral genera incertidumbre y vulnera el principio de previsibilidad que debe regir en todo sistema democrático.

La posible suspensión o eliminación de las PASO refleja una intención de concentración de poder por parte del Ejecutivo, permitiéndole definir unilateralmente las candidaturas nacionales. Esto no solo limita la participación ciudadana, sino que contradice el espíritu democrático al que se aspira.

Eliminar las PASO es borrar una herramienta clave para el fortalecimiento de la democracia y restringir el derecho de los ciudadanos a elegir y controlar a sus representantes.

La democracia se nutre de la participación activa y del respeto a sus mecanismos institucionales. El escrutinio popular no es solo un procedimiento técnico, sino una manifestación de la voluntad soberana del pueblo. Intentar suprimirlo es dar un salto al vacío, abandonando la senda de la pluralidad y el diálogo.

Fuentes

https://www.argentina.gob.ar/interior/observatorioelectoral/normativa-electoral/normativa-electoral-nacional/ley-de  Ley 24.430 Constitución Nacional de la República Argentina

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