La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, consideró como «patadas de ahogado» la negativa de Brasil y Paraguay a que su país asuma la presidencia rotativa del Mercosur. «Es imposible que no se pueda respetar el cumplimiento del tratado», sostuvo Rodríguez.
La ministra venezolana señaló que los estatutos del Mercosur solo establecen dos condiciones para traspasar la presidencia: que el país que la ejerce -en este caso Uruguay- haya completado su período- y que la sucesión se dé por orden alfabético.
Por tanto, la canciller indicó que «debe ser transferida sin ningún tipo de retardo, sin ningún tipo excusa, a Venezuela» y llamó a mantener la «unidad» contra los que pretenden mediatizar «política e ideológicamente» la situación.
Página/12
