En diálogo con El Submarino, el ministro de Infraestructura, Planificación y Servicios Públicos de la provincia, Gustavo Roda, explicó que en algunos casos obligan a utilizar helicópteros de Gendarmería, y reclamó responsabilidad a quienes vuelven a instalarse en zonas inundables, a pesar de las advertencias.
En Ocloyas, por ejemplo, fue necesario abrir rutas que estaban bloqueadas para que puedan pasar los vehículos, lo que además permite llevar más mercadería, medicinas y otras cosas que la gente necesita.
“Donde estamos complicados es en Normenta y Arrayanal ‒admitió Roda‒, donde hay siete u ocho cortes. La idea es ir con el helicóptero de Gendarmería para poder llevar medicinas o evacuar a la gente”.
A pesar de los esfuerzos, hay lugares a donde no se pudo llegar, donde hay gente que está aislada hace dos días. “Allí se está trabajando con máquinas, pero ya ha bajado gente a caballo que además sacó fotos tomadas de arriba que permiten ver la magnitud de rotura”, detalló.
En el Chingo se evacuó a tres personas estaban sobre la defensa del río. “El año pasado hemos evacuado gente que vivía en ese lugar, y hoy nuevamente están ahí ‒comentó‒. Es un problema, la gente sigue jugando a la ruleta rusa. Incluso son penalmente responsables por sus hijos, ya que no pueden instalarse ahí. Y ya se lo hemos dicho”.
El funcionario explicó que todavía no se puede hacer un balance de los daños. “Hemos tenido muchísimos kilómetros de caminos destruidos, y está también lo que ocurrió con el escurrimiento del rebalse del dique, que nos trajo bastantes inconvenientes”, ejemplificó.
