“La vi entera y fuerte”; así resumió Víctor Hugo Morales sus impresiones después de pasar cuatro horas en la cárcel de Alto Comedero conversando con Milagro Sala, quien este domingo cumple 490 días de detención. Recordó que la dirigente social debe ser liberada y reclamó también la libertad de Mirta Aizama, Graciela López, Mirta «Shakira» Guerrero y Gladis Díaz.
Al salir del penal, el periodista calificó el encuentro como «muy personal y familiero», y relató que conversaron de política, de la familia y amigos. «Tuve un aprendizaje formidable”, sintetizó.
Destacó la valentía de Sala «para atravesar esta etapa muy difícil para ella y su familia, donde la justicia, por orden del gobernador, quiere hacer de su vida una miserabilidad”.
Morales calificó como “una atrocidad” la situación de Sala, dijo que está “atravesando el poder de la injusticia en cuerpo y alma” y reiteró el reclamo de inmediata libertad para Milagro, “como dice la ONU», y agregó: «Y tienen que liberar también a Mirta Aizama, Gladis Díaz, Graciela López y Shakira”.
Reveló que “Milagro tiene ansiedad, pero maneja bien los tiempos de la esperanza y las expectativas que tenemos muchos, miles, de que la Corte Suprema de Justicia se expida finalmente y ordene la libertad”.
En relación a las denuncias que hoy pesan sobre la dirigente social, sostuvo que “hay un año y pico de trabajo que no se pudo realizar, supongo que esas casas se hubieran hecho. También hay que entender que estos emprendimientos tienen sus tropiezos y que en algún momento el dinero que es el motor de todo esto puede escasear”.
Ante de visitar a Sala, Víctor Hugo Morales recorrió el barrio de la Tupac Amaru de Alto Comedero, junto a Esther Díaz, del Cómite por la Liberación de Milagro Sala y el diputado provincial del Fuyo, Juan Manuel Esquivel, y luego mantuvo un encuentro en la sede central de la organización, en calle Alvear, donde conversó con militantes tupaqueros y también muchas personas que no pertenecen a la Tupac pero se acercaron a escuchar al popular y respetado periodista.
“Me llamó la atención que gente común y corriente se acercó a la Tupac para charlar”, destacó.
Antes de emprender el regreso a Buenos Aires, Morales reflexionó: «Cuando uno ve lo que esa mujer, junto a otros dirigentes que también están privados de su libertad, hizo con las viviendas, los piletones y demás obras, me doy cuenta de que hay seres que son distintos y están por encima de la media; Milagro Sala está por encima de la media de las personas comunes y está en camino en convertirse en un mito”.
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