«Abanderado del bullying» y «racista»: La ola de repudios que acorrala a Manuel Quintar

El diputado nacional libertario Manuel Quintar generó una serie de repudios por sus críticas en redes sociales a la elección de Morella Kiara Gina López como nueva representante provincial en la Fiesta Nacional de los Estudiantes.

Con la etiqueta de «wokismo radikuka», el legislador apuntó a la organización del tradicional evento jujeño y cayó directamente sobre una adolescente de 15 años cuyo discurso en el escenario estuvo centrado, precisamente, en la empatía y la lucha contra el acoso.

Morella, la elegida como representante estudiantil de Jujuy, contó a medios locales que en el pasado sufrió bullying: “Fui víctima y hoy puedo estar acá hablando y darles un mensaje a todos aquellos que vivieron lo mismo». Y agregó: «Ya los comentarios no afectan como afectaban en ese momento. Gracias a Dios pude volverme más fuerte”.

Esa fortaleza de Morella y su capacidad de afrontar agresiones, sin embargo, no diluye lo violento de las expresiones de Quintar, quien luego de haber expresado «El wokismo radikuka infectó la Fiesta de los Estudiantes», publicó un segundo posteo donde afirmó: «Y que quede claro, Morella es bellísima…», retrocediendo «en chancletas», como describieron en redes.

En su afán crítico, el diputado del Tesla cuestionó las «carrozas ‘sustentables’, ‘Paje 10’, ‘embajadoras’ y luces ‘led'», extendiendo su cuestionamiento al cuidado del ambiente, a la intención igualitaria -aunque modesta- de incluir a los varones y al abandono de la idea obsoleta de «reina».

No satisfecho con esto, Quintar lanzó una amenaza: «Voy a cerrar el EAP (Ente Autárquico Permanente) y a devolverle la fiesta a los chicos», en una curiosa muestra de supuesta generosidad que podría ejercer desde algún cargo de autoridad al que seguramente aspira. Y sumó una advertencia en la que subió la apuesta en su ímpetu mileísta: «Ni un zurdo radikuka va a quedar ahí».

Lo cierto es que los dichos del legislador derivaron en críticas de usuarios de redes sociales y de figuras del ámbito político, de los más diversos sectores. El uso de la muletilla del «wokismo» -utilizada para desacreditar los avances en diversidad e inclusión- fue interpretado como un velado ataque racista e intolerante contra la joven.

Victoria Luna Murillo, funcionaria del Consejo Provincial de Mujeres, Igualdad y Diversidades, calificó al libertario como «el abanderado del bullying».

«¿Qué le molesta diputado? ¿Que los chicos se expresen en libertad? ¿Que la nueva representante de Jujuy sea la más querida por la gente? ¿Le molesta que hable contra el bullying? ¿Le molesta su color de piel? Ud. con sus afirmaciones se ha convertido en el abanderado del bullying», expresó Luna Murillo.

Por su parte, la diputada provincial Natalia Morales (FIT-U) afirmó: «Destila con odio comentarios que promueven el racismo, la misoginia y la belleza hegemónica tan cuestionada hoy por las mujeres y las juventudes. Mi solidaridad con Morella».

La propia Municipalidad de El Carmen, la localidad de donde es oriunda Morella, emitió un comunicado en el que repudia las «expresiones agraviantes» de Quintar, a las que describió como «descalificadoras y estigmatizantes».

Incluso la concejal capitalina de La Libertad Avanza Anahí Paredes repudió los dichos del legislador nacional y presentó una minuta de Declaración para expresar «el más firme y categórico repudio del Concejo Deliberante de la Ciudad de San Salvador de Jujuy ante las agresiones y manifestaciones descalificatorias vertidas en redes sociales por el Diputado Nacional Dr. Manuel Quintar hacia la Representante Provincial de los Estudiantes».

En los considerandos, la edil plantea que las expresiones de Quintar «incurren en prácticas de hostigamiento, estigmatización y descalificación pública que atentan contra la integridad moral, el desarrollo emocional y la dignidad de las y los jóvenes jujeños».

Y remarca que «los funcionarios que ocupan cargos públicos de alta responsabilidad institucional tienen la obligación ética y social de ejercer un rol ejemplar en la sociedad, velando por la cultura del respeto, la responsabilidad comunicacional y el cuidado irrestricto de los derechos de niños, niñas y adolescentes».

La abogada Pachi Tabera, por su parte, le recordó al diputado que «No se habla de los cuerpos ajenos» y «No se hace apología de la discriminación racial», y remarcó que el término «wokismo» nació en EEUU a mediados del siglo XX como una expresión para pedir conciencia y mantenerse alerta ante la discriminación racial, por lo que no puede ser usado «de manera despectiva tal como lo hacen los sectores de extrema derecha como Donald Trump y Milei».

Más adelante, señaló: «Todo eso, además se ve agravado por quién manifiesta la expresión violenta: un hombre plenamente adulto que goza de todos los privilegios propios de su condición social (de ser hetero en un mundo aún hoy homofóbico, de ser hombre en un mundo aún hoy machista, de tener capital económico y apellido conocido en un mundo aún hoy clasista) pero que ADEMÁS detenta un particular poder al ser DIPUTADO NACIONAL y representar con su voz a millones de personas».

«La vulneración que sus expresiones generan sobre la hipervulnerabilidad de una mujer y adolescente es terrible y sumamente preocupante… este nivel de agresión no se puede dejar pasar… sea del color político que seas», concluyó.

Los repudios se multiplican. «Racista», «desubicado» y «viejo gagá» fueron algunas de las expresiones que se dirigieron a Quintar desde cuentas en redes sociales. «Es una nena, ¿tan pocos huevos tenés?», le recriminó alguien.

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