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Armas a Bolivia: Para Basteiro, Álvarez García tiene responsabilidad «por acción o por omisión»

El actual embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, asegura que su antecesor, Normando Álvarez García, tiene responsabilidad en los hechos que rodearon el golpe de Estado que derrocó a Evo Morales «por acción u omisión». De hecho, funcionarios que estaban en la Embajada durante la gestión del jujeño le dijeron que «es imposible» que no haya visto la nota. «Si la vio y no entendió la gravedad de la situación, pasa por la negligencia, que también es grave», analizó el diplomático.

«Si vos sos responsable de una embajada, tenés que estar atento a conocer todo, saber, averiguar o preocuparte; y si no lo hacés, también sos responsable», afirmó en diálogo con el programa Día 6 (FM Conectar 91.5). Basteiro sabe de lo que habla, porque ocupó esa misma embajada entre 2012 y 2015. «Todos los funcionarios que trabajan en la Embajada hoy, y algunos estuvieron con Normando Álvarez García, dicen que es imposible que no haya visto la nota -revela-. Si la vio y no entendió la gravedad de la situación, estamos en otro problema que ya no pasa por el dolo intencional sino que pasa por la negligencia, que también es grave».

Normando Álvarez García es investigado por los poderes judiciales de ambos países. La justicia boliviana lo investiga por «tráfico de armas» junto a los entonces jefes de Policía y del Ejército, mientras que Argentina la causa es por «contrabando agravado» y alcanza también al expresidente Mauricio Macri, los exministros Patricia Bullrich y Oscar Aguad y cuatro gendarmes. Además, desde Bolivia se prepara una presentación en la justicia internacional por los delitos de violación de derechos humanos y tráfico de armas.

«Lo que empezó con una nota que estaba en la embajada, enviada por el general Terceros Lara al entonces embajador Álvarez García, fue la punta del ovillo que dio lugar luego a otra documentación. Y con el hallazgo en un depósito de la policía boliviana de parte del armamento contrabandeado, que mostraron el ministro de Gobierno y el actual jefe de Policía, ya está la prueba del delito», repasa Basteiro.

Las armas en el depósito policial derribaron las primeras reacciones de los acusados, que afirmaron que la nota era falsa o que las 70 mil municiones eran para entrenamiento de los gendarmes que habían viajado solo a custodiar la Embajada. «Todos eso son intentos de ocultar la verdad, porque acá no solo hubo contrabando sino además ocultamiento de información, de datos, y la manipulación de trámites aduaneros para mostrar algo distinto. O sea que hubo dolo, hubo intención», precisa.

-Usted ocupó la embajada argentina en Bolivia entre 2012 y 2015. A partir de su experiencia, ¿es posible que Normando Álvarez García no supiera lo que pasaba? Y en el caso de que no lo supiera, ¿aun le cabe responsabilidad institucional?

-Puede haber responsabilidad por acción o por omisión. Si vos sos responsable de una embajada, tenés que estar atento a conocer todo, saber, averiguar o preocuparte. Si no lo hacés, también sos responsable. Cuando me nombraron embajador, tuve una reunión con Rafael Bielsa, que hasta hacía poro había sido canciller, y entre las recomendaciones que me dio me dijo que muchas veces había que estar más atento a las cuestiones administrativas que a las cuestiones políticas, porque por las cuestiones administrativas él había visto a varios embajadores que habían tenido problemas. Mi gestión se caracterizó por mucha presencia política y mucho acompañamiento al gobierno de Evo Morales, para afianzar los vínculos más de lo que ya estaban luego de la gestión que había hecho el embajador anterior, otro jujeño, Horacio Macedo. Pero así y todo me preocupé de no permitir que cuestiones administrativas pudieran empañar la gestión.

Por otro lado, de todos los funcionarios que trabajan en la Embajada hoy, algunos estuvieron con Normando Álvarez García. Y ellos dicen que es imposible que no haya visto la nota. Si la vio y no entendió la gravedad de la situación, estamos en otro problema que ya no pasa por el dolo intencional o no, sino que pasa por la negligencia, que también es grave.

-En 2015 usted fue condecorado por Evo Morales con el Cóndor de los Andes. ¿Qué pensó cuando vio a Gerardo Morales condecorar a Álvarez García y acusarlo a usted de haber armado una operación?

-Ahí hay un intento de negar un hecho de la realidad. Obviamente que van a negar toda responsabilidad. El propio gobernador me hacía responsable a mí de una operación para la que hubiese tenido que tener una capacidad de manipulación que no tengo, para inocular, meter una nota dos años antes dentro de una embajada en la que yo no tenía ningún tipo de responsabilidad, durante la gestión de Mauricio Macri; meter además una nota en la policía y en la Fuerza Aérea boliviana, haber influido telepáticamente para que Macri y Bullrich llevaran adelante un contrabando y de esa manera Álvarez García lo vaya a buscar al aeropuerto. O sea que echarme la culpa a mí es querer matar al mensajero, es buscar la responsabilidad afuera de las propias responsabilidades que tuvo el gobierno de Macri y los funcionarios de Macri que llevaron adelante esto.

A mí me condecoró el Estado boliviano con la mención más importante que tiene Bolivia. Lo de acá fue tan solo una puesta en escena, un acto de comedia o de tragedia, no sé todavía, no tengo elementos para determinar. Cada día las responsabilidades son más claras, más determinadas y más precisas. No es que uno actúe como policía o como fiscal. Lo que hicimos fue encontrar una nota y darla a conocer, no esconderla, porque eso sería delito. La nota la tuvo primero el presidente, el canciller y funcionarios del gabinete. Después se la informamos al canciller de Bolivia, que fue quien la denunció.

Que me acusen a mí da risa, por el nivel de desesperación que tienen para no hacerse cargo de sus responsabilidades. Mucho más cuando esto pasa por dar a conocer un ilícito muy grave. Los que contrabandearon armas son ellos; los que le dieron esas armas a una dictadura son ellos; los que lo hicieron de manera subrepticia son ellos, ¿y me acusan a mí de policía? Es medio cómico.

-¿Habrá más revelaciones en los próximos días?

-Yo creo que sí, que van a seguir apareciendo situaciones. Yo le dije al propio jefe de la Policía de Bolivia que no imaginaba que iba a aparecer la prueba del delito en un depósito, y apareció. Ahora hay que buscar dónde está el cargamento de la Fuerza Aérea, aunque sea una parte. Sabemos que los días del 13, 14, 15 y 16 de noviembre la Fuerza Aérea desplegó una represión en La Paz, y más de uno vio dos tanques, celulares, con escopetas sobre el techo, tirando a mansalva. Quizás muchas de esas municiones fueron usadas en esos lugares.

Todavía pueden aparecer nuevos elementos de prueba, más algunos testigos o datos que echen luz. Hay que esperar que declaren el capitán Alonso, el agregado naval en la Embajada, y el gendarme enlace de seguridad, Caliba, que también cumplió funciones en la Embajada durante el mandato del propio exembajador Normando Álvarez García. Ellos van a aportar datos, van a decir quién sabía y quién no sabía de este envío, si la Embajada estaba informada o no. Y eso, claro, va a facilitar aun más la investigación de los juzgados. Algunos ministros que denunciaron me decían estos días que nunca vieron una causa con tanto material, tanto dato, tanta prueba como esta.

-¿Se está investigando algo relacionado al vuelo que salió de Jujuy en septiembre de 2019 rumbo a Santa Cruz de la Sierra, llevando a brigadistas para combatir incendios forestales?

-Eso no está incluido en esta causa, pero hay una denuncia presentada contra Morales. Es un hecho curioso. No se entiende qué hacia Ivanka Trump en Jujuy, esos dos aviones de la Fuerza Aérea norteamericana, y no se entiende qué hacía el canciller (Jorge Faurie), porque no era una visita protocolar. Si viene un presidente, es casi su obligación, pero la hija no tiene por qué ser recibida ni por el canciller ni por el embajador. También estuvo el secretario de Estado para Latinoamérica, que un par de días antes, según un cable que salió de la Embajada, tuvo una reunión con embajadores en Bolivia para pedir colaboración para que Evo no pudiera ganar una elección. Esto además llama la atención por la injerencia de otros países en lo que sucedió en Bolivia, porque la responsabilidad de Argentina y de Ecuador ya quedaron determinadas.

-¿Es posible que, tal como dice Evo Morales, este golpe esté relacionado con el litio?  

-Todo puede ser. En Bolivia, la que quedó involucrada con una acción posterior al golpe en relación al litio fue la embajada británica, al menos hasta donde yo sé. Pero sí puede haber sido un motivo de la salida de Evo Morales. Por esos días yo escribí una nota en Página/12 en la que hablaba de “un golpe con gusto a sal” y señalizaba este tema como central. Hoy Bolivia tiene recuperada, a través de Yacimientos del Litio Boliviano, su operación en las fábricas piloto que tiene, grandes estructuras que trabajan para encontrar mejor provecho a ese material que Bolivia tiene en cantidad, como Argentina, y que si es bien manejado quizás nos pueda convertir en un punto de desarrollo y de riqueza para nuestros pueblos.

Escuchá la entrevista completa

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