Por Miquel Pellicer*. La comunicación en la era Trump ya cambió en 2026 y lo está haciendo menos de un año después que Donald Trump accediera a la Casa Blanca por segunda vez. El ataque a Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro supone una actualización de la geopolítica de Trump y de su propia comunicación.
¿Cómo ha sido la secuencia de comunicaciones sobre Venezuela?
A nivel comunicativo, no se ha realizado por los canales oficiales de los Estados Unidos sino a través del perfil del presidente Trump en su propia red social Truth Social.
- El anuncio de Trump sobre el ataque a Venezuela se ha publicado en su red social.
- A pesar de los continuos ataques contra los medios de comunicación tradicionales, Trump ha comparecido en Fox News y ha hablado “cincuenta segundos” con The New York Times.
- La publicación de la primera foto de Maduro capturado en dirección a Estados Unidos se ha realizado en Truth Social.
- La comparecencia de Trump en la que ha comunicado que “dirigiremos el país hasta que podamos llevar a cabo una transición segura, adecuada y juiciosa” se ha realizado en su residencia de Florida en Mar-a-Lago.

La fotografía publicada por Donald Trump en su red Truth Social de Nicolás Maduro en el buque USS Iwo Jima en ruta hacia Estados Unidos / Truth Social
¿Qué sabemos de la foto de Maduro compartida por Donald Trump?
La foto publicada por Trump de Maduro bajo custodia de EE. UU. lo muestra esposado, con una máscara oscurecida y, aparentemente, auriculares con cancelación de ruido.
Estas son medidas de seguridad típicas que el ejército estadounidense utiliza en el traslado de prisioneros considerados peligrosos.
Sin embargo, el agente de seguridad que lo acompaña parece llevar un uniforme de la Administración para el Control de Drogas (DEA), que forma parte del Departamento de Justicia.

¿Por qué cambia de rumbo el American First?
Si durante el primer mandato de Trump su cacareado axioma del ‘American First’ fue la base de su política internacional para eliminar la presencia de los Estados Unidos en los conflictos internacionales, en menos de un año la doctrina ha cambiado.
El periodista y corresponsal de The New York Times en la Casa Blanca, Zolan Kanno-Youngs, advierte que “la declaración de Trump de que ‘gobernaremos el país’ es notable en un presidente que lideró una campaña política en gran parte opuesta a los conflictos prolongados en el extranjero y a los cambios de régimen”.
Preguntado por qué gobernar un país en otro lugar de las Américas es “America First”, Trump respondió: “Creo que lo es”, aludiendo a la necesidad de petróleo y energía. Conviene recordar su declaración a The Atlantic, en la que dijo que America First es lo que él diga que es.
¿Cómo ha sido la puesta en escena en Florida?
Atril y bandera presidencial; cortina azul marino y los hombres del presidente. Esta fue la escenografía. Quien habló fue Donald Trump, en una rueda de prensa desde Mar-a-Lago, además de declaraciones previas en entrevistas telefónicas (Fox News y The New York Times). Él asumió personalmente el anuncio de la operación, la captura de Maduro y, de forma especialmente significativa, la afirmación de que Estados Unidos “dirigirá el país”.
Trump, rodeado por varios de sus responsables de seguridad nacional: John Ratcliffe, Marco Rubio, Pete Hegseth y Marco Rubio.
Cuando Trump fue presionado por los periodistas sobre quién gobernaría Venezuela, señaló físicamente a las personas situadas detrás de él y dijo que “la gente que está justo detrás mío, la dirigiremos” durante un “periodo de tiempo”.
¿Quién había detrás de Trump?
- Pete Hegseth, secretario de Defensa
- Marco Rubio, secretario de Estado
- General Dan Caine, presidente del Estado Mayor Conjunto
- John Ratcliffe, director de la CIA
- Stephen Miller, subjefe de gabinete de la Casa Blanca y principal asesor en política interior y seguridad
Los primeros anuncios oficiales de Trump
Antes de la rueda de prensa en Mar-a-Lago, Trump ha utilizado su red social y un par de medios de comunicación para dar detalles de la operación militar en Venezuela:
Truth Social. El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que el Ejército estadounidense “capturó” y extrajo de Venezuela al mandatario venezolano después de lanzar un “ataque a gran escala” contra la nación caribeña.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien fue, junto a su esposa, capturado y sacado del país”, dijo Trump en Truth Social.
The New York Times. La breve entrevista telefónica de Donald Trump con The New York Times refuerza la opacidad institucional que rodea la operación en Venezuela. El presidente celebró el ataque como una “operación brillante”, elogió la planificación y a las tropas implicadas, pero evitó responder a la cuestión clave: si había consultado o no al Congreso antes de ordenar una acción militar de gran escala. Ante las preguntas sobre la legalidad, los objetivos políticos y el escenario posterior a la captura de Maduro, Trump se limitó a aplazar cualquier explicación a una comparecencia posterior. El intercambio —de apenas 50 segundos— ilustra una estrategia comunicativa basada en la épica del éxito inmediato y el control del tempo informativo, en detrimento de la rendición de cuentas y del debate democrático previo.
Fox & Friends. Trump a Fox & Friends sobre la redada que capturó a Maduro: “Lo vi literalmente como si estuviera viendo un programa de televisión. Si hubieran visto la velocidad, la violencia… fue algo asombroso”.
¿Cuáles son los principales bulos en la crisis de Venezuela?
El ataque de Estados Unidos a Venezuela no solo ha activado una escalada geopolítica, sino también un ecosistema masivo de desinformación digital. Redes sociales inundadas de imágenes no verificadas, vídeos fuera de contexto y contenidos generados o amplificados por inteligencia artificial muestran hasta qué punto el conflicto ya no se entiende sin su dimensión mediática.
El caso venezolano confirma que la desinformación ya no es un subproducto de la guerra, sino parte de su arquitectura. El conflicto se libra en el territorio, en la diplomacia y en el feed.
El trabajo de verificación de medios especializados como RTVE, Newtral, Maldito Bulo, Snopes u otros evidencia un patrón ya conocido, pero cada vez más sofisticado: reutilización sistemática de material de otros conflictos (Israel-Irán, Gaza, Líbano), uso estratégico de imágenes “plausibles” para reforzar relatos políticos y una confusión deliberada entre prueba visual y evidencia real.
1. Las “pruebas visuales” que no prueban nada: la falsa detención de Maduro
En las primera horas, antes de la publicación de Trump, uno de los contenidos más virales ha sido la imagen que supuestamente muestra a Nicolás Maduro detenido por fuerzas estadounidenses.
La fotografía —difundida inicialmente en Instagram y X— presenta una escena verosímil: un avión militar, agentes armados, el presidente esposado. Verifica RTVE ha analizado la fotografía con diferentes herramientas para analizar el origen y los trazos de IA.

El problema no es solo que no exista confirmación oficial, sino que:
- ningún medio fiable la ha publicado,
- los cuerpos que aparecen (DEA) no coinciden con las unidades que, según fuentes oficiales, habrían participado,
- y las herramientas de detección de IA ofrecen resultados contradictorios.
Este caso ilustra un punto clave: la incertidumbre tecnológica ya no desmiente, sino que suspende el juicio. Cuando unas herramientas dicen “probablemente IA” y otras “posiblemente real”, el bulo gana tiempo, circulación y credibilidad emocional.
Otra imagen generada por IA. Por su parte, Maldito Bulo analizaba esta imagen de la detención de Nicolás Maduro “por las Fuerzas especiales de Estados Unidos, DEA y FBI” no es real y tiene signos de haberse creado con inteligencia artificial, como las letras ilegibles en el uniforme de uno de los soldados o la forma irregular de sus rostros.

2. Vídeos reciclados: cuando Israel se convierte en Caracas
Otro patrón dominante ha sido la reutilización sistemática de vídeos de ataques en Israel (2023–2025), difundidos como si correspondieran a bombardeos en Caracas, Fuerte Tiuna o la isla de Margarita.
El mecanismo es recurrente:
- imágenes nocturnas, sin referencias claras,
- misiles, explosiones y horizonte urbano,
- mensajes emocionalmente cargados (“Venezuela será libre”, “ya empezó el bombardeo”).
La eficacia del bulo no depende de la precisión geográfica, sino de la plausibilidad visual. El espectador no verifica: asocia. En conflictos altamente mediatizados, el archivo bélico global funciona como un banco de imágenes listo para ser recontextualizado.
3. Descontextualización temporal: Venezuela sí, pero no ahora
No todo lo falso es fabricado. Algunos vídeos sí son de Venezuela, pero de 2024, vinculados a protestas electorales o a la caída de propaganda oficial.
El desplazamiento temporal es suficiente para alterar el significado:
- una protesta se convierte en reacción al ataque,
- un gesto simbólico pasa a interpretarse como consecuencia directa de la intervención militar.

Este tipo de desinformación es especialmente difícil de combatir porque no apela a lo espectacular, sino a lo oportuno.
* En Periodismo Digital
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