Bomberos de Santa Clara varados en Buenos Aires: «Los políticos nos cerraron la puerta»

Mientras permanece en la plaza de Congreso esperando que alguien los ayude a regresar a Jujuy con su cambión nuevo, el jefe del cuartel de bomberos de Santa Clara, Víctor Farías, relató en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) la falta de respuesta -o las respuestas insólitas- que recibieron de parte de dirigentes políticos. Y reveló que en Santa Clara, los bomberos ponen plata de su bolsillo para apagar incendios.

Víctor Farías y José Ibáñez integran el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa Clara. Llegaron a Buenos Aires el sábado pasado después de tres días de viaje a dedo con la misión de ir a buscar «un camioncito 350» donado por el cuerpo de bomberos de Santa Teresita.

Sin embargo, lo que debió ser una gestión institucional se convirtió en una lucha por la supervivencia. Sin fondos para combustible ni alimentos, los voluntarios se encuentran varados en la Capital Federal esperando respuestas de los representantes jujeños en el Congreso y recibiendo mientras tanto la solidaridad de gente común.

«Yo contaba con la parte política de Jujuy, los diputados y senadores, pero lastimosamente nos cerraron la puerta», lamentó Farías.

Farías relató su encuentro con el senador Ezequiel Atauche, quien, según sus palabras, le respondió de manera tajante: «Yo estoy acá para hacer proyectos, lo que tenés que hacer vos es subirla a la plancha y llevarla a Jujuy».

«La plancha», explicó el bombero, es un tipo específico de camión que se utiliza para trasladar vehículos.

También contactaron a la senadora Carolina Moisés, cuya secretaria se comprometió a darles alguna respuesta que aún esperan.

Farías contó una experiencia anterior que contrasta fuertemente con la que están atravesando por estos días. Fue hace tres años cuando se dio una situación similar: «Tenemos un camioncito donado por Bariloche. Hicimos el mismo trabajo, y allá le conté a la gobernadora de Río Negro y ella puso el carretón para trasladar el camioncito hasta la puerta del cuartel».

El conflicto en Santa Clara

La falta de apoyo no es solo económica, sino que responde a un conflicto de larga data en Santa Clara. Farías apuntó directamente contra el intendente Antonio Alaniz y el presidente del Concejo Deliberante, Marcos Castro.

Según el bombero, el intendente tiene la intención de cerrar el cuartel alegando que «en Santa Clara no hacen falta bomberos voluntarios».

«Me dijo que estamos usurpando lugares para bomberos -relató Farías-. Pero el que está usurpando lugares para bomberos, para cosas personales, es el presidente del Concejo Deliberante, que se agarró un salón que era el centro comunitario y hoy en día es su boliche con todos los papeles».

La unidad funciona en un espacio que, según Farías, Castro también pretende para fines personales. «Dice que compró el lugar en negro a 25 millones de pesos. Pero ese lugar era de una cooperativa que quedó acéfala, es del pueblo -denunció-. Y como nosotros estamos ahí, no nos puede sacar».

Actualmente, el cuartel no cuenta con luz eléctrica debido a que el municipio se niega a otorgar la constancia de habilitación necesaria para el trámite ante Ejesa.

Vocación a pulmón

El departamento Santa Bárbara depende críticamente de estos voluntarios. Cubren rutas provinciales, ríos y hasta siete localidades, llegando incluso a auxiliar a la policía en San Pedro cuando sus móviles fallan. Todo con el camioncito antiguo donado por Bariloche.

La precariedad es total. Para cargar combustible, cuentan con donaciones de vecinos y con la colaboración de una estación de servicio local que les provee algunos litros.

Farías recordó incluso que ante un incendio reciente en un galpón, y ante la falta de recursos, su compañero bombero usó 16.000 pesos de sus ahorros personales para cargar combustible y poder cumplir el servicio.

«Nada ni nadie nos obliga. Solo el dolor de los demás», afirmó Farías, subrayando que no perciben ningún tipo de remuneración o beca.

Pedido de ayuda

Para concretar el traslado de la autobomba, los bomberos necesitan cubrir el costo del flete. Un camión que transporta verduras hacia el norte les ha ofrecido una tarifa social de 3 millones de pesos, la opción más accesible frente a los 6 millones que cuesta un servicio de transporte convencional («plancha»).

Mientras la política les da la espalda, Farías apuesta a la comunidad: «En la política no confío, pero confío en la gente».

Farías es bombero desde hace 40 años. «Cuando me retire, quiero dejar bien constituida la institución, con móvil y con todas las cosas, y que ningún político se lleve las cosas porque eso es del pueblo», afirmó.

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