La multinacional Bunge se sumó a la lista de empresas que decidieron parar su producción, cerrar sus puertas y despedir a sus operarios, a causa del modelo económico de apertura irrestricta de las importaciones puesto en marcha por Javier Milei.
El ingreso de la planta que la compañía tiene en la localidad bonaerense de Campana cerró en la tarde del martes último impidiendo así el ingreso del personal del turno noche. Horas después, la compañía notificó al sindicato sobre su decisión de parar la producción.
Lo notable del caso es que los 140 operarios que se desempeñan allí no recibieron ningún preaviso. Se enteraron por la tarde a través de un QR en el que la firma comunicó su decisión.
La productora de fertilizantes y distintos productos utilizados para el agro informó que los motivos centrales de su decisión fueron la pérdida provocada por la caída en las ventas y su imposibilidad de competir con los precios de fertilizantes importados.
A estas razones le agregó las dificultades para adquirir insumos a costos razonables y problemas de modernización de la planta industrial que trabaja en esa ciudad desde hace más de 50 años.
El cierre fue informado al Sindicato del Personal Químico y Petroquímico de Zárate-Campana, que inmediatamente respaldó a los 137 operarios que fueron despedidos e instó a la compañía a revisar su determinación.
A esos trabajadores se les suman una tanda de otros que brindan servicios tercerizados, como por ejemplo personal de seguridad, de limpieza, cocina y mantenimiento. Según el gremio, los empleos indirectos contratados para estos rubros ascienden al centenar, de modo tal que la cantidad total de afectados ronda los 250 puestos.
A través de contactos con la prensa, Bunge dejó trascender que mantendrá su producción en otros sectores de la producción agropecuaria. Es una empresa centenaria que hace pie en distintos modelos de negocio relacionados al agro. Y por lo pronto, su planta de Campana es la única en cerrar sus puertas y dejar en la calle a sus empleados.
Ese cierre sorprendió a todos, sobre todo el gremio con el que hace semanas atrás había negociado mejoras salariales en paritarias sin dar señales graves de crisis. Inclusive hubo mejoras edilicias en el lugar, que no hicieron pensar en este desenlace.
No es la primera compañía que con su cierre sacude la vida de Campana. En mayo de este año cerró la planta de Cabot, la compañía estadounidense dedicada a insumos para la elaboración de neumáticos. Dejó al menos 150 operarios sin trabajo, que se movilizaron y resistieron sin conseguir revertir la situación.
Desde que asumió Javier Milei en diciembre de 2023, también cerraron la empresa Archroma, dedicada al suministro de colorantes y productos relacionados; la química Clariant, que echo a 50 empleados; y Barcan del mismo rubro dedicada a la producción de alcoholes, diluyentes y solventes.
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