El Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems) ratificó su postura de rechazo a la última propuesta salarial del Gobierno provincial y advirtió que, de no mediar un ofrecimiento superador, peligra el reinicio del ciclo lectivo.
En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), el secretario adjunto del gremio, Juan Carlos Córdoba, fundamentó la decisión del sector y expuso la profunda crisis estructural, pedagógica y de salud laboral que atraviesan los educadores en las escuelas de la provincia.
«Como ya habíamos anticipado, era imposible aceptar esta propuesta que hacía el Gobierno», señaló Córdoba, remarcando que la bandera de lucha irrenunciable es que el sueldo mínimo de un docente cubra el costo de la canasta básica total, junto con un incremento real en el valor de las horas cátedra.
La urgencia de actualizar el convenio
Más allá de la discusión estrictamente económica, el Cedems introdujo en la mesa de paritarias un reclamo histórico y urgente: la redacción de un Convenio Colectivo de Trabajo específico para el sector.
Según explicó el dirigente, la actividad se rige actualmente por un reglamento general de la década de 1970 que quedó obsoleto frente a las demandas del siglo 21. «Ese reglamento no refleja la situación actual, la vida docente de hoy en día con los nuevos paradigmas de educación y los cambios en el diseño curricular. Queda muy ambiguo y escueto a la hora de delimitar qué obligaciones tiene cada cargo y cuál es el reconocimiento económico que conllevan», argumentó Córdoba.
Esta falta de regulación clara se traduce de forma directa en precarización y sobrecarga de tareas. Con las modificaciones curriculares vigentes, cargos como los de auxiliar docente pasaron de cumplir 4 horas con 20 minutos a trabajar entre 5 y 6 horas diarias por el mismo sueldo.
«Si estamos trabajando más tiempo, corresponde que nos paguen más», sentenció.
Promesas sin firma
El secretario adjunto detalló que la asamblea provincial puso de manifiesto numerosas irregularidades administrativas que la comunidad general desconoce. Entre ellas, la situación de los preceptores y auxiliares docentes.
«En 2023 teníamos regularizado que el preceptor cobrara 18 horas cátedra, pero hasta el día de hoy eso no se implementó porque falta la firma del decreto del gobernador», denunció Córdoba.
Como consecuencia de esta traba burocrática, hay preceptores que trabajan las 5 horas diarias reglamentarias pero perciben un sueldo equivalente a 15 horas, cuando por Boletín Oficial ya deberían estar cobrando un piso de 16 horas.
La misma incertidumbre afecta a los ayudantes de clases prácticas y a los bibliotecarios, cuyas cargas horarias se incrementan constantemente sin una definición salarial correlativa.
Docentes que son psicólogos y asistentes sociales
Uno de los puntos más críticos expuestos por el gremio es el impacto de las problemáticas sociales dentro del aula. Los docentes se encuentran a menudo desprotegidos y sobreexigidos ante situaciones que exceden su rol estrictamente pedagógico.
«Las situaciones de violencia que existen en todo el ámbito social repercuten e ingresan a la escuela. Prácticamente estamos haciendo de psicólogos y de asistentes sociales. ¿Cuál es el límite que tenemos?», cuestionó Córdoba, advirtiendo que esto no es un invento del sindicato sino un reflejo de la realidad diaria que se traduce en un alarmante incremento de carpetas médicas por licencias psicológicas en el gremio.
En ese sentido, exigió que si el Estado delega tales responsabilidades en los educadores, debe garantizar capacitaciones acordes y el acompañamiento efectivo de gabinetes interdisciplinarios «que estén a la altura de las circunstancias».
Incertidumbre por la FNE
La falta de protocolos claros de actuación también genera un fuerte rechazo a la hora de asumir tareas extracurriculares, como el acompañamiento a las actividades de la Fiesta Nacional de los Estudiantes (FNE).
Córdoba explicó que existe un temor fundado entre los profesores debido a las consecuencias legales que implica el cuidado de los alumnos fuera de la jornada habitual. «Culturalmente el docente siempre ha ayudado, pero con la seguridad de los chicos, ¿hasta dónde nos corresponde la responsabilidad? Conlleva una responsabilidad incluso civil si algo les pasa, y por miedo muchos colegas lógicamente no quieren asumir ese riesgo si el trabajo no está formalmente reconocido ni respaldado por un protocolo», detalló.
Definiciones en espera
Ante un panorama que combina el retraso salarial con el agotamiento de los equipos directivos, secretarios y docentes de base, el Cedems espera una respuesta formal y superadora por parte del Ejecutivo provincial en el ámbito paritario.
De no haber novedades, el sindicato ya tiene agendada una nueva convocatoria a asamblea para el 25 de este mes, donde las bases definirán el plan de lucha a seguir. No se descartan paros, movilizaciones, marchas o banderazos en todo el territorio provincial.
El Cedems rechazó la oferta salarial del gobierno: No reinicia las clases
El Submarino Jujuy Noticias de Jujuy, Argentina y el mundo
