CFK: «Quiero ayudar a terminar con esta catástrofe social y económica»

De viaje por Santiago del Estero, la senadora y candidata a vicepresidenta Cristina Fernández sumó su aporte a una jornada plagada de definiciones importantes para el año electoral. En la segunda presentación de su libro Sinceramente, la compañera de fórmula de Alberto Fernández insistió con su llamado a concretar “un contrato social responsable, un acuerdo ciudadano” que permita que los argentinos y las argentinas “aprendan a convivir” y que además “lleguen a acuerdos básicos” para los próximos cuatro años. Pero Cristina no se quedó en los enunciados generales ni en las expresiones de deseos.

Entre las frases más picantes que pronunció en el complejo público de eventos Forum, en la capital santiagüeña, CFK se metió con uno de los temas más complejos que heredará el gobierno que asuma el 10 de diciembre: el mega-endeudamiento y los compromisos de pago. “Todos vamos a tener que hacer un gran esfuerzo, pero esto va a exigir discutir en serio. Porque los dólares (de la deuda externa que contrajo la gestión Cambiemos) hay que devolverlos. Y no les vamos a poder pedir esos dólares ni a los cartoneros de Juan Grabois ni a los camioneros de Hugo Moyano. Así que lo que viene va a requerir mucha madurez y mucha templanza de todos y todas”, advirtió CFK desde el palco.

Con una escenografía minimalista como único decorado (se limitaba a una pantalla gigante LED que mostraba una bandera argentina flameando), más el gobernador de Santiago del Estero Gerardo Zamora sentado en primera fila junto a su esposa Claudia Ledesma, Cristina apareció ante miles de santiagüeños dispuesta a hablar del boom editorial del año, su libro de reflexiones y testimonios Sinceramente, editado por Random Mondadori. A su izquierda la acompañaba el escritor Marcelo Figueras, autor de las novelas El negro corazón del crimen, Kamchatka y Muchacho Peronista, pero también coautor del libro autobiográfico del Indio Solari, Recuerdos que mienten un poco.

Cristina confió que la idea de convertir su exposición en un reportaje público había sido de su hijo Máximo Kirchner, fan de Los Redondos. Máximo le propuso compartir el momento con Figueras, quien a su vez se prestó a la iniciativa con soltura y profesionalismo. En la hora y 15 minutos que duró la presentación del libro, la dos veces presidenta y segunda de la fórmula Fernández-Fernández cuestionó con palabras muy duras a la gestión macrista. También explicó otra vez por qué eligió reservarse para ella un segundo plano, para dejar a Alberto Fernández la responsabilidad de encabezar el binomio del polo opositor.

“La soledad es una cosa muy fuerte. A mí la soledad me hizo muy bien”, confió al referirse a la noche del 9 de diciembre de 2015, al finalizar su mandato, que pasó sin ninguna compañía en el departamento de su hija Florencia en el barrio de Monserrat. “Yo ya fui presidenta. Ahora quiero ayudar a terminar con esta catástrofe social y económica que viven hoy los argentinos. A veces a otros les cuesta entender las decisiones que uno ha tomado, pero tiene que ver con esto”, remarcó en el primer tramo de su exposición, entre aplausos.

El discurso de la exmandataria tuvo el formato de una entrevista en público porque Figueras hacía preguntas a partir de ciertos disparadores contenidos en el libro. Cristina dedicó buena parte de su intervención a criticar con dureza y en detalle los resultados de las decisiones tomadas por Macri. Así, por ejemplo, contrastó la deuda de 9000 millones de dólares con el FMI que Néstor Kirchner canceló durante su gobierno con los 57000 millones de dólares que recibió la gestión Cambiemos de manos del FMI y que deberán ser devueltos en los próximos años. “Sepan ustedes que tienen mi absoluto compromiso de poder trabajar fuertemente para reconstruir un país que –no lo duden- va a atravesar dificultades. Porque es imposible solucionar mágicamente un endeudamiento tan brutal como el que vivimos en estos tres años y medio”, fue otra de las advertencias que enarboló Cristina, quien además aclaró que no se debe mentirles ni ocultarles a los argentinos y argentinas las dificultades del escenario que se viene.

Honestidad brutal 

La llegada de Cristina a Santiago del Estero (se pudo cotejar en redes y en fotos) despertó el entusiasmo de una multitud que se acercó a la ruta mientras se trasladaba desde el aeropuerto hasta el hotel. Se trató de una de las primeras visitas a una capital provincial tras una anterior, hace dos años, a San Miguel de Tucumán. Aunque con el formato de la presentación de un libro, la charla en Santiago no dejó de mostrar cierto espíritu de campaña lanzada. De candidato –candidata- en campaña.

La charla entre CFK y el escritor Figueras fue seguida por cientos de personas que seguían los acontecimientos en vivo desde afuera del centro de convenciones. Cristina, impulsada por su entrevistador, coló anécdotas de su relación de pareja de 35 años con Néstor Kirchner. Luego, cuando en la conversación surgió el tema de las diferencias entre ella y Néstor, Cristina se definió a sí misma con humor. “Yo creo que Néstor fue mucho más libre que yo. Era una persona absolutamente libre: no se ató a ningún preconcepto. Yo, en cambio, siempre fui mucho más clasemediera. Yo siempre fui un poco más conservadora y prejuiciosa”, reconoció con una sonrisa.

La presentación de la senadora ante las personas que se acercaron hasta el Forum de la capital santiagüeña también funcionó como un diagnóstico colectivo de la realidad argentina. CFK dijo que quería agradecer las muestras de afecto que había recibido tras aterrizar en la provincia norteña pero al mismo tiempo comentó que tanto en Santiago del Estero como en el resto del país viene percibiendo una sensación de angustia, de tristeza, como de urgencia, en la gente que le aprieta la mano y le pide por su regreso. “La gente está angustiada en serio porque le han puesto la vida patas para arriba”, resumió.

En otro tramo de su mensaje, que fue transmitido en vivo para todo el país, Cristina dijo que incluso en los peores momentos –tanto personales como colectivos- se pueden extrapolar cosas positivas. “¿Y qué es lo que tiene de bueno este momento? Bueno, que en un muy corto plazo, en apenas tres años y medio de gestión, hemos podido comprobar que nosotros teníamos razón cuando decíamos que no había que hacer una apertura indiscriminada de la economía que destruyera la industria nacional. Que teníamos razón cuando decíamos que como el mundo estaba en medio de una guerra comercial había que sostener el mercado interno. Que teníamos razón en reservar nuestros dólares para los insumos de producción de la industria, para que después esas industrias puedan exportar”, enumeró.

Antes de retirarse y de saludar a toda la gente que la aguardaba bajo el cielo de Santiago, Cristina sintetizó en una frase su lectura de los problemas actuales del país. “En definitiva, si en un país se endeuda y después se fuga esa deuda que contrae, eso es la causante de todos los males de los argentinos y argentinas”, reafirmó.

Por Martín Piqué, en Tiempo

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