La fiscalía decidió no acusar a tres de los gendarmes que participaron del operativo en el que fue asesinado a tiros el joven Ivo Torres el 6 de febrero de 2025 en La Quiaca. Incluso llegó a pedir el sobreseimiento, lo que fue rechazado por el juez. Se mantiene la imputación contra el autor material de los disparos. El juicio oral y público podría comenzar en febrero, y la querella de la familia de Ivo será la que plantee en soledad la acusación contra esos tres gendarmes.
En el crimen hay cuatro gendarmes imputados de homicidio doblemente agravado, por alevosía y por ser miembros de una fuerza de seguridad. El sargento Walter Daniel Álvarez está señalado como autor material, y el subalférez Alexander Gunther, el cabo primero Marcos Leonardo Wysniewki y la cabo Juliana Enciso están acusados como partícipes necesarios. Los tres últimos recuperaron su libertad el 21 de marzo pasado y en octubre se conoció que fueron trasladados a Misiones donde siguen prestando servicio.
Carlos Sebastián Espada es abogado de la familia de Ivo Torres. En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), dio detalles del cambio de postura de la fiscalía. Fue el martes 23 de diciembre, en el marco de una audiencia pedida por el fiscal federal Federico Zurueta, quien sorprendentemente solicitó el sobreseimiento de los tres gendarmes imputados como partícipes necesarios.
«No explicó nada -reveló Espada-. Lo único explicó es por qué Álvarez es el autor material, pero nunca dijo por qué a los otros tres les correspondía el sobreseimiento».
La querella que representa a la familia de Ivo Torres se opuso y el juez de garantías Esteban Eduardo Hansen les dio la razón y rechazó el pedido de la fiscalía.
La participación de los gendarmes
El abogado señaló: «De acuerdo a la jurisprudencia penal argentina, cuando un oficial jerárquico no impide que un subalterno cometa un homicidio, es muy probable que sea acusado, ya sea como partícipe o bien incluso como coautor».
En este sentido, explicó que en un caso así ese oficial tiene «el dominio funcional del hecho», y detalló: «Si el oficial le decía al chofer que frene la camioneta en el marco de la persecución y del operativo, hoy Ivo Torres no estaría asesinado. Por eso incluso existe la posibilidad de hablar de una coautoría».
Pero eso no es todo. Espada relató que en el momento del hecho, cuando llegaron los representantes del Ministerio Público de la Acusación, Álvarez no estaba arrestado ni reducido. «Se habló en ese momento incluso de una suerte de forcejeo, como que se trató de encubrir el hecho. Y ahí tenemos otra figura penal», afirmó el abogado.
Esa versión del supuesto forcejeo, según la investigación, es la que le dieron los gendarmes al personal del SAME, que fue el primero que llegó al lugar. Y el pedido de asistencia también contiene un elemento clave para considerar la situación de todo el grupo de gendarmes: «Ellos no llaman por un herido de arma de fuego, a pesar de que ya lo habían volteado con una serie de disparos, sino que dicen que hubo un accidente de tránsito, un derrape de moto», refirió Espada.
Y concluyó: «Entonces, es claro que en un primer momento se trató de encubrir la participación criminal de los efectivos que estaban en compañía de Álvarez».

La autoría material por parte del sargento Álvarez no está en discusión. No solo la demuestran la pericia balística y la autopsia, sino que él mismo admitió haber efectuado los disparos. Lo que sigue en discusión es la participación criminal de estos tres.
Más allá del aspecto jurídico, Espada planteó: «Es una cuestión de sentido común. A Ivo Torres no lo mata un gendarme que caminaba por la calle, sino que a Ivo Torres lo matan en el contexto de un operativo de Gendarmería del que participaron cuatro gendarmes».
Para el abogado, la postura del fiscal es por lo menos sorprendente, porque el homicidio de Ivo Torres fue un hecho que no se consumó en un solo momento, sino que se fue consumando por etapas. «Esto fue una persecución. La misma fiscalía reconoce que primero se le dispara, se lo desestabiliza, cae a la vera de un arroyo seco y después se lo ultima en este lugar. Es decir, durante toda esa ejecución continuada ellos, como miembros de fuerzas de seguridad, inmediatamente tenían la obligación de detener a Álvarez, porque supuestamente había una orden de no disparar», describió.
«Yo, desde mi humilde opinión, veo incumplimiento del deber de funcionario público, encubrimiento, tengo la figura del cómplice, y con el oficial, con el subalférez Gunther tengo incluso la posibilidad de hablar de una coautoría, porque él tuvo el dominio funcional del hecho durante toda la ejecución de la persecución y nunca lo frenó. Alcanzaba con decir ‘basta’. Él tenía la posibilidad incluso de arrestar a cualquiera de los otros o llamar a la propia Gendarmería y avisar», comentó Espada.
‘Estamos solos’
Si bien el juez Hansen rechazó el pedido de sobreseimiento, lo cierto es que la postura de la fiscalía sumó un agravio más a la familia de Ivo, que ya estaba dolida tras conocerse que los tres gendarmes estaban trabajando de manera normal en la provincia de Misiones. «Es sumamente doloroso. La sensación es que estamos solos, porque somos nosotros los que tendremos que hacer una acusación autónoma y seguir el proceso penal respecto de estos tres gendarmes», señaló Espada.
La expectativa ahora está puesta en el inicio del juicio oral y público contra los cuatro gendarmes. En el caso de Álvarez, la fiscalía va a formular la acusación. Para los otros tres, el trámite quedará en manos de la querella.
Espada explicó que la fecha máxima para que se eleve a juicio la causa es el 6 de febrero, porque esa es la fecha en que vence la prórroga de la investigación penal preparatoria. Y tres días después, el 9 de febrero, se cumple un año del asesinato de Ivo Torres.
Asesinato de Ivo Torres: La familia repudia la falta de sanción hacia los gendarmes imputados
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