Destacamos

Documento de Hijos a 44 años del último golpe Cívico-Militar

Este 24 de marzo, a 44 años de la última dictadura cívico militar, por primera vez, ante esta situación particular, la emergencia sanitaria, nos quedamos en casa. No es un acto de obediencia, es un acto de cuidado colectivo, dejamos de lado los sentires individuales para priorizar lo social, nos hace tomar conciencia de que la solidaridad es urgente, preceptos que nos dejaron nuestros seres amados.

El blanco resplandor de los pañuelos que las madres supieron hacer símbolo de lucha iluminaran puertas, ventanas, balcones y jardines de las casas, mantendrá viva la memoria, darán cuenta de que los 30.000 están presentes, que a pesar de que los años pasen de nada le sirvió a los verdugos e ideólogos de tan nefastos hechos intentar socavar su voz.

También serán las redes sociales, las que se inunden de fotografías y momentos de marchas pasadas, de miles de fotos de cada uno de ellos y de mensajes de amor, de ausencias y de presencias.

Por otra parte, la situación por la que hoy pasa nuestro país dejó en claro que si hay algo que no pudieron romper es la fraternidad y la unidad ante las adversidades. Hoy quien salva al pueblo no es el mercado sino el Estado.

El Estado que representa los intereses del pueblo y no de ese pequeño grupo de familias millonarias y acomodadas que ayer sostuvieron los golpes de estado. Este año no los podemos homenajear en las calles como siempre, pero sí desde la acción colectiva y solidaria, ¡con el pañuelazo blanco!

Hemos atravesado un gobierno cuya política se basó en el retroceso de derechos y aún así pudimos sostener el proceso histórico de juzgamiento a los responsables del último golpe militar de 1976, y  a pesar de todo, llegamos al 6to juicio por la lucha incansable de los organismos de derechos humanos y el acompañamiento de las organizaciones sociales y la sociedad en general.

No todas son victorias, el poder judicial sigue en deuda con nosotros, aunque el banquillo de los acusados aun no lo ocupen los responsables civiles de tan atroces crímenes como Blaquier, y a pesar de que los genocidas siguen sosteniendo su “pacto de silencio”, negándonos la posibilidad del derecho al duelo, el amor a los nuestros y la firmeza en la lucha colectiva por la memoria, la verdad y la justicia, fue, es y será nuestro motor.

También seguimos buscando a nuestros desaparecidos vivos, los niños apropiados, queremos abrazarnos con nuestros hermanos. Queremos que sean libres, que la verdad llegue a sus vidas.

Hoy es un día de reflexión colectiva, la memoria a la que apelamos no es aquella que somete a la historia a un estadio estático, por el contrario, es dinámico, así lo demuestran los hechos acontecidos durante el año pasado en América Latina, el poder golpista siempre agazapado, al acecho, se hizo sentir en diferentes países de este continente, los intereses son los mismos que propiciaron el golpe del ´76 que diezmaron económica y socialmente a nuestro país. Que secuestraron, torturaron, desaparecieron, y asesinaron con el fin de mantener su situación de privilegio e implantar el neoliberalismo, de “aniquilar” a quien se atreviera a cuestionar su statu quo. Debemos estar alertas.

Aunque hoy nos mantendremos lejos de las calles, nos sentimos cerca, con nuestros corazones puestos en el recuerdo de los nuestros a quienes les decimos que aunque no pudimos marchar con nuestras banderas gritando nunca más, pudimos hacer que este día no pase desapercibido y convertimos nuestras casas en memoria viva, nuestras puertas, ventanas, balcones y jardines hablan por sí solos diciendo una vez más ¡30 mil compañeros detenidos desaparecidos Presentes, Ahora y Siempre!.

No Olvidamos, No Perdonamos, No nos Reconciliamos

¿Qué opinás?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

x

Check Also

Campaña por una Fiesta Nacional de los Estudiantes sin violencia 

Organizaciones de mujeres, diversidades y estudiantes, entre otras, realizan una campaña en redes «por una Fiesta de los Estudiantes sin violencia». ...